Por: Matilde Morales Betancourt
Desde sus años como estudiante en la Universidad Iberoamericana, Klaus Gérman comenzó a trazar un camino que lo convertiría en uno de los referentes en sostenibilidad y responsabilidad social en México y América Latina.
Junto con un grupo de amigos, fundó una organización universitaria para apoyar a comunidades locales y a estudiantes con problemas económicos. “Creamos una fundación durante nuestros estudios, la cual nos acercó a muchos temas sociales, desde apoyar a alumnos con problemas económicos hasta eventos de oratoria, debate y desarrollo personal”, recuerda. Ese primer acercamiento a la acción social lo condujo a comprender la importancia de generar impactos medibles y sostenibles.
Su interés lo llevó a especializarse en Administración de Empresas, con un MBA en alta dirección, enfocado en Mercadotecnia Social y Reputación Corporativa. Durante este periodo también colaboró como voluntario en Ayuda en Acción, fundación internacional presente en 80 países. “Colaboré y conocí muchos modelos de alianzas Ganar-Ganar entre empresas y organizaciones. Todo lo que aprendí y viví durante mis estudios y voluntariado me permitió crear mi propia Firma Boutique especializada y la revista Ganar-Ganar”, relata.
De regreso en México, y en un contexto donde apenas se comenzaba a hablar de responsabilidad social empresarial, Klaus fundó en el año 2002 la revista Ganar-Ganar, primera publicación especializada en responsabilidad social, sostenibilidad y reputación corporativa. Poco después se sumó a otras organizaciones, entre ellas al Centro Mexicano para la Filantropía (CEMEFI), donde trabajó en los primeros indicadores de empresas socialmente responsables (ESR).
“Inicialmente se hablaba de altruismo y filantropía, pero después evolucionó hacia la sostenibilidad, la cual mide el impacto social, ambiental y económico. Hoy incluye también la transparencia, la rendición de cuentas y la ética empresarial. Todo ello se integra en sostenibilidad. A nivel mundial se conocen más los criterios universales ASG (ambientales, sociales y de gobernanza)”, explica.
La filosofía de la revista resume esa visión de alianzas multisectoriales como modelo de trabajo. “Las alianzas entre empresas, organizaciones de la sociedad civil y autoridades tienen un propósito mayor: contribuir mucho más allá de la parte económica. Cada uno aporta su experiencia y capacidades, y todos ganan. Por eso es el nombre de la revista Ganar-Ganar, publicamos casos de éxito al hacer este tipo de modelos de mercadotecnia social corporativa y reputación”. Actualmente, México cuenta con más de 2,500 empresas socialmente responsables, un salto significativo respecto a las 15 existentes hace 24 años.
CULTURA SOLIDARIA
México ocupa un lugar privilegiado en el mapa de la sostenibilidad empresarial en Latinoamérica, junto con Chile. Klaus destaca el papel de la cultura solidaria mexicana como motor de esta transformación. “México, como país latinoamericano, muestra una gran cultura solidaria, muy empática frente a problemáticas y catástrofes. Tenemos mucho voluntariado y más de 2,500 empresas socialmente responsables, comparado con apenas 17 hace 25 años”.
Para él, la clave está en institucionalizar esa solidaridad dentro de las empresas, involucrando tanto a directivos como a colaboradores. “La cultura solidaria ayuda cuando esto se institucionaliza. Directivos y colaboradores se involucran y participan activamente en estos temas”, afirma.
LOGROS
Entre los logros más destacados del empresario, se encuentra la recaudación de 20 millones de dólares en tres años mediante el patronato de la Universidad Iberoamericana (FICSAC), destinados a becas y fortalecimiento de la educación superior. Esta experiencia fue determinante, “ya que me permitió colaborar en iniciativas de gran escala y vincularme con empresarios destacados, a quienes posteriormente asesoré en sus propios proyectos sociales y ambientales, consolidando múltiples alianzas multisectoriales Ganar-Ganar”.
A partir de entonces, orientó su trayectoria profesional al diseño de estrategias con propósito, articulando esfuerzos entre empresas, organizaciones e instituciones para generar impactos sociales y ambientales de largo alcance. Mediante su Firma Boutique, Klaus Gérman PH & Asociados, con más de 25 años de experiencia, ha acompañado a líderes y organizaciones en la construcción de legados que trascienden los resultados financieros.
Entre sus clientes actuales destacan Grupo Cisa, Secretaría De Igualdad e Inclusión del Gobierno del Estado de Nuevo León, Pinturas Berel, La Comandanta, Cognitus It, Strategyintel y El Palacio del Rescatista. Reflejo de un portafolio diverso en sectores y necesidades.
Paralelamente, hace 24 años fundó la revista Ganar-Ganar, publicación pionera y referente en responsabilidad social, sostenibilidad, gobernanza y reputación corporativa, que ha mantenido una edición ininterrumpida durante más de dos décadas, difundiendo casos de éxito y promoviendo las mejores prácticas empresariales. Hoy, tanto la revista como su Firma Boutique continúan impulsando proyectos de alto impacto.
“Mi legado es que los modelos sean medibles, concretos y reportables. Que lo que antes era abstracto se materialice y beneficie a la comunicación corporativa y a la sociedad”, asegura. A través de ambas plataformas, Klaus ha contribuido al fortalecimiento de la responsabilidad social, la sostenibilidad y la gobernanza corporativa, involucrando a miles de empresas, proveedores y colaboradores, lo que ha favorecido el desarrollo de cadenas de valor más sólidas y una mayor cultura de transparencia.
Desde 2025, incluso las empresas que cotizan en bolsa y las pequeñas y medianas deben presentar informes de sostenibilidad bajo normas internacionales. Y aunque muchas medidas aún son voluntarias, cada vez más las empresas deben documentar y reportar sus impactos sociales, ambientales y económicos. Aquellas que no lo hagan, cuando busquen fondeo o acercarse a nuevos inversionistas, quedarán fuera”.
Consciente del camino recorrido, Klaus mira hacia adelante con gran visión: seguir expandiendo su Firma Boutique, fortalecer los medios especializados, apoyar a emprendedores y startups y consolidar la sostenibilidad como parte integral de la vida empresarial.
“He tenido muchos ganar-ganar. Siento que estoy teniendo un Ganar-Ganar como persona, como profesional y como consultor al ver el beneficio que esto da a la sociedad en donde estoy inmerso”, reflexiona.
Por ello, su visión a futuro es clara: seguir construyendo pilares sólidos para que las prácticas de responsabilidad social y sostenibilidad trasciendan lo discursivo y se conviertan en realidades medibles que beneficien a las comunidades, a las empresas y al país.
Desde 2025, incluso las empresas que cotizan en bolsay las pequeñas y medianas deben presentar informes de sostenibilidad bajo normas internacionales. Y aunque muchas medidas aún son voluntarias, cada vez más las empresas deben documentar y reportar sus impactos sociales, ambientales y económicos. Aquellas que lo hagan, cuando busquen fondeo o acercarse a nuevos inversionistas, quedarán fuera.
