Daniel Ortiz: tecnología y visión al servicio del patrimonio

by Editorial

Hablar con Daniel Ortiz García, asesor estratégico para Latinoamérica de NOTO, es descubrir a un ejecutivo que entiende que detrás de cada cifra, cada transacción y cada avance tecnológico existen historias humanas.

En una época marcada por la digitalización acelerada, el crecimiento de los fraudes financieros y la transformación del ecosistema económico global, Daniel ha convertido la tecnología en una herramienta para proteger personas, generar confianza y acercar oportunidades.

Actualmente se desempeña como Asesor Estratégico para Latinoamérica de NOTO, una firma enfocada en soluciones tecnológicas para el sector financiero. Sin embargo, detrás de su perfil especializado en innovación, regulación y análisis de riesgos, existe una historia construida desde la curiosidad, la evolución profesional y una profunda sensibilidad humana.

Su trayectoria inició a principios de los años 2000, lejos del sector financiero. Daniel comenzó en el mundo de la tecnología y las bases de datos, participando en el desarrollo de plataformas inmobiliarias en la Ciudad de México. Fue precisamente esa cercanía con el análisis de información lo que poco a poco despertó su interés por el universo financiero y, particularmente, por la prevención de fraude. “Descubrí que la tecnología no sólo podía servir para hacer negocios, sino también para protegerlos”, comparte.

Con el paso del tiempo, empresas internacionales comenzaron a buscar perfiles capaces de combinar conocimiento tecnológico con entendimiento regulatorio. De esta manera, encontró entonces el espacio ideal para desarrollar una especialización que hoy resulta indispensable en América Latina: prevención de lavado de dinero, mitigación de riesgos financieros y protección de identidades digitales. Pero más allá de los términos técnicos, lo que realmente mueve su trabajo es el impacto social que existe detrás de cada herramienta tecnológica.

Para él, hablar de seguridad financiera significa hablar de familias, adultos mayores, jóvenes vulnerables y personas que construyen su patrimonio durante años.

“Muchas veces pensamos que el fraude sólo afecta números o cuentas bancarias, pero detrás hay personas que pierden ahorros de toda una vida. Ahí es donde entendemos la verdadera dimensión humana de este trabajo”, explica.

“LA TECNOLOGÍA DEBE PROTEGER PERSONAS”

Para Daniel Ortiz, la innovación sólo tiene sentido cuando mejora la vida de las personas. Su trabajo en prevención de fraude busca proteger patrimonios, familias y negocios frente al crecimiento del crimen digital.

ACERCA DE SU EXPERIENCIA

Su experiencia abarca sectores como fintechs, procesadores de pago, e-commerce, casas de cambio, criptomonedas, apuestas, casinos y banca tradicional. Todos ellos enfrentan hoy un reto común: ofrecer servicios rápidos y digitales sin comprometer la seguridad de los usuarios.

Desde su visión, el gran desafío del sistema financiero no es únicamente tecnológico, sino profundamente humano.

Latinoamérica, y particularmente México, vive una transición acelerada hacia la digitalización financiera. Cada vez más personas utilizan aplicaciones móviles, pagos electrónicos y plataformas digitales. Cabe destacar que millones de mexicanos todavía enfrentan barreras importantes para integrarse de manera segura al sistema financiero.

Daniel Ortiz considera que la inclusión financiera debe construirse desde la confianza.

“No basta con abrir cuentas digitales o lanzar aplicaciones. Las personas necesitan sentirse seguras, entender cómo funcionan las herramientas y saber que su patrimonio está protegido”, sostiene.

Ahí es donde empresas como NOTO juegan un papel estratégico. A través de la Inteligencia Artificial, análisis de comportamiento y validación digital de identidades, la firma desarrolla sistemas capaces de detectar actividades sospechosas antes de que el fraude ocurra.

La tecnología, explica, hoy puede identificar patrones sumamente precisos: desde la manera en que una persona utiliza su teléfono celular, hasta la velocidad con la que escribe o los lugares desde donde suele conectarse.

Pese a todos los avances tecnológicos, el Asesor Estratégico en NOTO insiste en que el factor humano continúa siendo el más vulnerable.

“Por más herramientas que existan, si alguien recibe una llamada de fraude y comparte sus claves por miedo o desinformación, el delincuente ya ganó. Por eso la educación sigue siendo clave”, afirma.

Precisamente la educación financiera es uno de los temas que más le apasionan. Considera que México enfrenta todavía una importante deuda cultural en este tema. Durante generaciones, millones de personas crecieron sin información sobre ahorro, inversión, impuestos o manejo responsable del dinero. Aun así, observa con optimismo el cambio generacional que ya comenzó a surgir.

Las nuevas generaciones nacen completamente digitalizadas. Para acceder a plataformas de movilidad, entretenimiento, compras o servicios, inevitablemente necesitan integrarse al ecosistema financiero. Eso obliga también a generar una mayor cultura de prevención y responsabilidad económica.

“Hoy ya no es opcional entender cómo funciona el sistema financiero. Vivimos en una economía completamente conectada”, comenta.

EL MUNDO DE LOS NEGOCIOS

Desde su perspectiva, el crecimiento económico del país dependerá también de la capacidad de formalizar negocios, fortalecer la educación, y generar colaboración entre iniciativa privada, gobierno y ciudadanía.

Ortiz García considera que México posee condiciones extraordinarias para consolidarse como una potencia económica dentro del fenómeno del nearshoring. La ubicación geográfica, la capacidad del talento mexicano y la relación estratégica con Estados Unidos representan una oportunidad histórica. Pero insiste en que el verdadero crecimiento sólo será posible si existe coordinación y visión de largo plazo.

“Tenemos un país lleno de talento y capacidad. Lo importante ahora es construir confianza, educación y estabilidad para que las inversiones sigan llegando”, menciona.

Dentro de su especialización, uno de los temas más complejos que enfrenta diariamente es el combate contra las llamadas identidades sintéticas, un esquema de fraude donde los delincuentes mezclan datos reales y falsos para crear perfiles aparentemente legítimos.

También trabaja en monitoreo transaccional, prevención de lavado de dinero y detección de “mulas financieras”, utilizadas por organizaciones criminales para mover recursos sin levantar alertas.

A pesar de ello, reconoce que el crimen organizado evoluciona constantemente y que la lucha tecnológica es permanente.

“Siempre existirá riesgo. Lo importante es reducirlo y proteger cada vez mejor a las personas”, afirma.

Lejos de una visión fría o corporativa, Daniel Ortiz García habla constantemente de empatía, cercanía y relaciones humanas. Para él, el liderazgo actual no se define únicamente por resultados financieros o métricas de negocio, sino por la capacidad de comprender personas y construir relaciones genuinas.

“En Latinoamérica seguimos haciendo negocios desde la confianza y la conexión humana. La tecnología ayuda muchísimo, pero las relaciones siguen siendo fundamentales”, reflexiona.

Ese enfoque humano también ha definido la manera en que construye relaciones profesionales. Más que vender tecnología, busca convertirse en un aliado estratégico capaz de entender las necesidades particulares de cada empresa y acompañarlas en sus procesos de transformación.

Hoy imagina un ecosistema empresarial mucho más colaborativo, donde la innovación tecnológica ayude a reducir desigualdades, proteger patrimonios y generar oportunidades económicas para más personas.

Su meta, asegura, no es únicamente crecer profesionalmente, sino aportar a un México más preparado, más seguro y más competitivo.

“Me gustaría dejar un legado donde las personas puedan confiar en el sistema financiero y utilizar la tecnología sin miedo”, concluye.

EDUCACIÓN FINANCIERA CON SENTIDO HUMANO

Más allá de aplicaciones y plataformas, Daniel considera que el verdadero cambio comienza desde la educación. Entender cómo ahorrar, invertir y proteger el dinero será clave para el futuro de México.

LIDERAR DESDE LA EMPATÍA

En un entorno cada vez más digital, el Asesor Estratégico para Latinoamérica de NOTO sostiene que el liderazgo sigue dependiendo de la confianza, la cercanía y la capacidad de entender las necesidades humanas detrás de cada negocio.

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