Nuevos partidos y la competencia hacia 2027

by Editorial

El Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) finalmente cerró una de las aduanas más esperadas del año y, de paso, reconfiguró por completo el tablero político nacional. El veredicto fue implacable: de las cinco organizaciones que aspiraban a convertirse en partido político nacional, sólo dos cruzaron la meta: Somos MX y PAZ.

Por: José Alam Chávez Jacobo

Ambos estrenaron registro oficial este 1 de julio, mientras que los tres restantes quedaron en el camino, con el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) como su última y desesperada parada para el “pataleo”.

El análisis fino de la sesión del INE deja mensajes muy claros sobre cómo se mueven los bloques de poder y, sobre todo, cómo impactará esta sacudida en el terreno local, particularmente en el codiciado Estado de México.

FILTRO ESTRICTO: CONSENSOS Y CAÍDOS

El consenso en el INE no fue parejo, pero sí contundente en los extremos. Los proyectos de Construyendo Sociedades de Paz (PAZ) -franquicia impulsada por Hugo Éric Flores Cervantes (exPES) con una agenda conservadora y evangélica- y Personas Sumando (Somos MX) -el brazo partidista del Frente Cívico Nacional y la Marea Rosa, comandado por Guadalupe Acosta Naranjo y Cecilia Soto- pasaron por unanimidad. Dos apuestas ideológicamente opuestas que lograron blindar sus requisitos.

El rigor vino después. A la agrupación regiomontana México Tiene Vida se le negó el registro por una mayoría de seis votos. Peor le fue a Que Siga la Democracia, la organización nacida al amparo de la revocación de mandato y satélite del oficialismo, que se quedó fuera por siete votos en contra. El quinto elemento, Partido Interacción Empática, simplemente fue un fantasma: llegó a la mesa con dictamen en contra por no acreditar las asambleas, ni las afiliaciones mínimas.

EL SISMO QUE VIENE PARA EL EDOMEX

El asunto se pone verdaderamente interesante en suelo mexiquense, donde los reacomodos de nombres conocidos ya comenzaron a encender las alarmas de los cuarteles generales de los partidos tradicionales.

  • Por el lado de Somos MX: la gran sorpresa es la reciente suma de Carolina Monroy del Mazo. Un perfil de amplia trayectoria, exdirigente nacional del PRI y pieza clave del priismo tradicional, que ahora encuentra cobijo y proyección en esta nueva plataforma de corte opositor y ciudadano. Un fichaje que promete jalar estructuras desencantadas.
  • Por el lado del Partido PAZ: el movimiento es de estructura pura y territorio. En su próximo Congreso Nacional, Pepe Monroy asumirá formalmente la dirigencia estatal de PAZ. El siguiente paso obligado de Monroy será acudir ante el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) para solicitar el registro local.
  • El dato: a nivel federal, el reto para ambas marcas es monumental: alcanzar el 3 por ciento de la votación en los procesos intermedios para garantizar su supervivencia rumbo al 2030.

LA DANZA DE LOS “PARTIDOS BISAGRA”

En el Estado de México, la óptica es diametralmente distinta. Si PAZ y Somos MX logran sortear con éxito la aduana intermedia local de 2027 y mantienen sus registros estatales, se van a convertir de inmediato en los “partidos bisagra” o fichas clave para la sucesión de la gubernatura.

En un escenario mexiquense que se anticipa altamente competido, cada décima de voto cuenta. Los puntos que aporten estas nuevas marcas -si deciden aliarse o respaldar a las fuerzas de mayor infraestructura- podrían terminar definiendo al próximo o próxima inquilina del Palacio de Gobierno en Toluca.

La mesa mexiquense está sobrepoblada. A estas dos nuevas marcas habrá que sumar al PRD local y a Podemos, de Cristian Campuzano, que se integran a la ya conocida y saturada boleta conformada por Movimiento Ciudadano, PVEM, PT, PRI, PAN y Morena. Julio arranca con dos nuevos jugadores en la cancha, la pregunta es a quiénes les van a quitar los votos necesarios para sobrevivir.

You may also like