Modelo de gobierno de Metepec lleva al municipio a la esfera nacional

by Editorial

Las buenas prácticas encabezadas por el alcalde Fernando Flores Fernández son referente en la entidad mexiquense y el país.

Por: Fernando Flores Fernández

Hay gobiernos que administran el presente y hay gobiernos que se atreven a construir el futuro. Metepec pertenece a la segunda categoría, donde la fórmula “Trabajamos por lo que te importa” pone al ciudadano como base de acción.

En el corazón del Valle de Toluca, la quinta zona metropolitana más importante de México, este municipio mexiquense ha experimentado en los últimos años una transformación que va más allá de la obra pública o de los indicadores administrativos. Se trata de un cambio en la manera de entender el gobierno municipal: como una herramienta para generar condiciones de seguridad, bienestar, inversión, emprendimiento y calidad de vida.

Al frente de este proceso se encuentra Fernando Flores Fernández, quien inició su administración en 2022 y fue reelecto para un segundo periodo convirtiendo a Metepec en uno de los gobiernos municipales con mayor continuidad política y reconocimiento público de la entidad.

El reto ha sido permanente, Metepec es un ejemplo claro de éxito tras la pandemia, y cómo no serlo si se ha posicionado como una de las economías más importantes del Estado de México en los recientes años y con alto índice de calidad de vida de la población.

Lograrlo ha sido producto de un trabajo serio en el que, desde hace cinco años, se dispuso de programas útiles para la ciudadanía, generando resultados que inciden en las personas, en su bienestar.

Así nacieron esquemas que atendieron eficazmente y siguen vigentes, las demandas de la población, entre ellas, la seguridad, la salud y la economía de las familias, bajo un diseño de políticas estratégicas elaboradas por el hoy presidente municipal.

¿Quién es Fernando Flores Fernández?

Es un personaje mexiquense que, por su experiencia y fuerte deseo de cambiar las cosas que poco alentaban la inversión y reprimían el desarrollo desde el gobierno, decidió participar en política para acabar con el burocratismo y ayudar a la gente.

Llegó a la presidencia municipal de Metepec después de construir durante décadas una trayectoria empresarial vinculada con la tecnología, la innovación y los servicios para gobiernos, y no desde una carrera partidista tradicional. Su historia puede entenderse como el tránsito de un joven que comenzó a trabajar desde niño a empresario tecnológico y, finalmente, a presidente municipal reelecto.

Fernando Flores Fernández “El Queche”, como le dicen sus amigos desde la escuela, nació en Metepec el 31 de agosto de 1973, fue en este municipio y en Toluca donde creció, jugó, trabajó y construyó buena parte de su identidad personal.

Entre sus episodios, destaca el trabajo desde pequeño en centros comerciales. Ya en la adolescencia y para sufragar los gastos de la escuela, vendió corbatas y hasta atendió un local de venta de hot dogs; más adelante tuvo distintos trabajos y emprendimientos, entre ellos la venta de software especializado para médicos, experiencia que, aunque inicialmente no tuvo el resultado esperado, terminó acercándolo al mundo de la tecnología y los negocios.

Su origen es trascendente para entender la narrativa y práctica personal de estar cerca de la gente, de abrir caminos y consolidar sueños. Fernando Flores, estudió la licenciatura en Sistemas y empezó a desarrollar proyectos empresariales alrededor de la tecnología.

En 1996 fundó CIFO Technologies, empresa dedicada al desarrollo de soluciones tecnológicas y sistemas de información.

Su trayectoria empresarial se fue vinculando particularmente con la modernización de procesos gubernamentales, la raíz de su crecimiento se fincó en el esfuerzo, en la honradez y en siempre ver hacia adelante.

Su vida le ha permitido asumir compromisos y velar por los intereses de los demás, caracterizado hoy por el humanismo y con el paso de los años el gusto por la lectura le ha permitido escribir algunos títulos.

Como gobernante, su propuesta ha partido de una premisa sencilla, pero exigente: un municipio competitivo no puede limitarse a prestar servicios. Tiene que crear confianza. Y la confianza, en una ciudad, se construye cuando una familia puede caminar con mayor tranquilidad, cuando una persona recibe atención médica sin que una enfermedad signifique comprometer su economía, cuando un emprendedor encuentra capacitación y financiamiento, y cuando el gobierno deja de ser una ventanilla distante para convertirse en un aliado.

Trabajar por lo que te importa

Gobernar no es sólo administrar una ciudad o construir obras, significa también entender a las personas. “Lo que te importa” es en esencia en Metepec mucho más que un eslogan, es una idea rectora de gobierno, que pone en el centro aquello que realmente mueve a las personas: su seguridad, su familia, su salud, su patrimonio, sus oportunidades y la tranquilidad de vivir bien”.

La fuerza política de la frase está en que no habla del gobierno, habla de la gente. El gobierno aparece como consecuencia: escucha, entiende y actúa sobre lo que verdaderamente importa. Detrás de “Trabajamos por lo que te importa» está la dedicación y el esfuerzo del gobierno de Metepec, lo que importa a la ciudadanía.

Lo que importa es hacer que cada calle que necesita atención esté equipada para que una familia transite con tranquilidad. Detrás de una luminaria encendida hay alguien que quiere regresar seguro a casa. Detrás de un parque recuperado hay niñas y niños que necesitan un espacio para jugar. Detrás de una consulta médica hay una persona que necesita ser escuchada y atendida. Detrás de un empleo hay una familia que busca salir adelante.

Por eso, la razón del gobierno de Metepec es trabajar por lo que le importa a la gente, a las familias y no parar hasta cumplirle, ese es el verdadero sentido de gobernar, pues un gobierno que entiende lo que importa, propone cambiar la manera de entender la relación entre gobierno y ciudadanía.

“Lo que te importa” también significa escuchar. Escuchar antes de decidir, incluso cuando las opiniones son distintas; escuchar a quien tiene una propuesta, a quien tiene una preocupación y también a quien tiene una crítica.

Porque un gobierno cercano no es aquel que aparece solamente cuando tiene algo que anunciar, es aquel que está presente cuando la gente necesita ser atendida.

RESULTADOS

Seguridad: tecnología, inteligencia y proximidad

Uno de los principales activos de Metepec es hoy la percepción de seguridad. En un país donde la inseguridad continúa siendo una de las principales preocupaciones ciudadanas, los resultados asociados a Metepec adquieren una relevancia particular.

La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI mide periódicamente la percepción de inseguridad en las principales áreas urbanas del país. En 2026, Metepec no figura entre las demarcaciones incluidas en el reporte de percepción de inseguridad de la ENSU, una circunstancia que el gobierno municipal ha interpretado como una señal positiva del trabajo realizado.

Más que convertir un indicador en un discurso triunfalista, la apuesta de Fernando Flores ha sido construir una estrategia permanente. La seguridad de Metepec se sostiene en tres conceptos: prevención, tecnología y capacidad de respuesta.

La infraestructura tecnológica es uno de los elementos más visibles. El municipio ha desarrollado una red de videovigilancia que contempla alrededor de 1,400 cámaras, producto de la incorporación de 700 nuevos dispositivos a una infraestructura previa de, aproximadamente, 700 cámaras. Los nuevos equipos cuentan con tecnología que permite ampliar la capacidad de monitoreo y reacción, y se encuentran conectados al Centro de Mando para facilitar la atención de incidentes.

A ello se suma una estrategia de vigilancia que incorpora nueve drones tácticos, unidades especializadas y 100 nuevos vehículos, además de una política de coordinación permanente entre las áreas responsables de la seguridad. Sin embargo, la tecnología no sustituye al policía, lo potencia.

Esa parece ser una de las claves delutilizar herramientas digitales para que los cuerpos de seguridad tengan mayor capacidad de prevención, detección y respuesta, al mismo tiempo que se fortalece la proximidad con las comunidades.

En un entorno metropolitano donde los límites administrativos prácticamente desaparecen en la vida cotidiana, la seguridad tampoco puede entenderse como un asunto aislado. La movilidad de las personas, las actividades comerciales, los centros educativos y las zonas habitacionales exigen coordinación.

Por eso, el modelo impulsado por Flores Fernández busca que la seguridad no sea solamente una reacción frente al delito, sino una política pública permanente. La premisa es clara: la seguridad no se presume, se trabaja todos los días.

Y en esa visión, la tecnología y equipamiento dejan de ser un elemento ornamental para convertirse en infraestructura estratégica. Construcción de nueve Centros de Atención Inmediata (CAI) con área de despegue de drones tácticos inteligentes; además, se ofrecen en consultorios dispuestos servicio médico y de psicología; aplicación de más de 23,000 operativos coordinados; creación de las Policías Turística y de Atención Ambiental y Protección Animal (PAAPA) con seis binomios caninos.

Adquisición y ubicación de tres Torres de Videovigilancia; primer municipio en el Estado de México en contar con un Juzgado Cívico; renovación de la Certificación Internacional CALEA (máxima distinción para cuerpos policiacos), la cual se consiguió en la administración 2022-2024, son elementos que permiten construir una lectura más precisa del territorio y la toma de decisiones con mayor velocidad. En términos de gobierno, se trata de pasar de la intuición a la información.

Salud: cuando la política pública se convierte en bienestar

Si la seguridad es una condición indispensable para vivir bien, la salud es la otra gran dimensión de la calidad de vida.

En este terreno, Metepec ha comenzado una nueva etapa con la puesta en marcha de la Clínica Red de Salud Familias Felices, inaugurada este año en el fraccionamiento Las Marinas.

La propuesta resulta particularmente significativa porque parte de una idea que parece elemental, pero que durante recibir atención médica de calidad sin que el costo se convierta en una barrera.

La clínica ofrece consultas médicas, especialidades, estudios de laboratorio y medicamentos sin costo para las personas beneficiarias. Entre los servicios reportados se encuentran medicina general, odontología, optometría y estudios clínicos, además del acceso a medicamentos. Actualmente -agosto 2026-, se tiene registro de 9,800 registros.

La primera unidad fue concebida para atender a miles de familias y forma parte de una estrategia de mayor alcance. El gobierno municipal ha planteado que, durante la actual administración, se proyecta la apertura de dos clínicas adicionales, con el objetivo de ampliar la cobertura territorial. Es, en otras palabras, una política pública que busca crecer.

Y ese punto resulta relevante. Porque la innovación gubernamental no consiste únicamente en crear un programa llamativo, consiste en generar modelos capaces de escalar, ampliar cobertura y permanecer en el tiempo.

La Red de Salud Familias Felices representa justamente eso. La tarjeta de salud vinculada al programa busca facilitar el acceso de las familias a los servicios y convertir la atención médica en un derecho efectivo dentro del ámbito de competencia municipal.

La dimensión económica tampoco es menor. Una consulta, un análisis clínico o un medicamento pueden parecer gastos ordinarios para una familia con ingresos suficientes, pero pueden convertirse en una decisión imposible para quien vive al límite de su presupuesto.

Por ello, llevar servicios médicos gratuitos a la población tiene también un efecto de protección económica. Cada medicamento que una familia no tiene que comprar, cada estudio que puede realizarse sin costo y cada consulta que recibe oportunamente representa un gasto que puede destinarse a alimentación, educación, transporte o cualquier otra necesidad cotidiana.

La salud, entonces, deja de ser solamente una política asistencial y se convierte en una política de bienestar y movilidad social.

Médico en tu Casa: la intención donde está la gente

La estrategia sanitaria de Metepec no comenzó con la nueva clínica. Uno de los programas que ha construido una relación directa entre gobierno y ciudadanía es Médico en tu Casa, un esquema que lleva atención médica hasta los Centros de Atención Inmediata y, cuando es necesario, directamente a los hogares.

Su principal virtud está en la cercanía. No todas las personas pueden trasladarse con facilidad a una unidad médica. Adultos mayores, personas con discapacidad, pacientes con dificultades de movilidad o familias que enfrentan situaciones particulares pueden encontrar en el traslado una barrera tan importante como el costo.

Médico en tu Casa busca eliminar precisamente esa distancia. Durante este año, el programa tiene 20,559 beneficiarios, ha otorgado 1,500 consultas médicas con medicamentos in cluidos: 80 por ciento en los CAI y el 20 por ciento directamente en los domicilios de las familias.

La lógica es distinta a la de un modelo tradicional. En lugar de esperar a que el ciudadano llegue al gobierno, el gobierno sale a encontrar al ciudadano.

Ese cambio de perspectiva parece pequeño, pero es profundo. Implica entender que la administración pública debe adaptarse a las necesidades reales de las personas y no obligar a las personas a adaptarse a la burocracia.

Médico en tu Casa es, en ese sentido, una expresión concreta de cercanía. Y la cercanía es uno de los principios que han acompañado la gestión de Fernando Flores. La atención médica gratuita, la entrega de medicamentos y la posibilidad de acceder a consultas sin desplazamientos innecesarios convierten al programa en una herramienta de prevención, pero también de acompañamiento social.

La prevención es particularmente importante en un contexto donde una enfermedad detectada tarde puede representar un problema médico y financiero mucho mayor. La visión que se observa en Metepec es la de una política de salud que articula prevención, atención, diagnóstico y seguimiento.

La nueva clínica amplía las capacidades institucionales. Médico en tu Casa lleva esas capacidades hacia las comunidades y los hogares. Ambos programas se complementan.

De la asistencia al emprendimiento

El modelo de gobierno de Metepec también tiene otra característica: no limitar el bienestar a la entrega de apoyos.

La política social puede aliviar una necesidad inmediata. Pero la política económica debe crear capacidades para que las personas puedan generar sus propios ingresos. Ahí aparece uno de los programas más representativos de la administración de Fernando Flores: la Escuela de Negocios de Metepec. El proyecto nació originalmente con un enfoque dirigido principalmente a mujeres emprendedoras. La respuesta de la ciudadanía hizo que evolucionara.

La cuarta generación se convirtió en la primera modalidad mixta, incorporando también a hombres interesados en desarrollar capacidades empresariales. En esa generación se graduaron 88 personas: 67 mujeres y 21 hombres. Sin embargo, el dato más importante no está únicamente en el número de graduados, está en la filosofía del programa.

La Escuela de Negocios acompaña a quienes tienen una idea, un pequeño negocio o una iniciativa productiva para dotarlos de herramientas que les permitan transformar una actividad económica en un proyecto con mayores posibilidades de permanencia.

Capacitación, acompañamiento, formación empresarial y vinculación son parte de una ruta que busca que el emprendedor no esté solo. En un municipio con una importante actividad comercial y de servicios, fortalecer al pequeño empresario significa fortalecer también la economía familiar. El emprendimiento tiene rostro humano.

Detrás de una tienda, un taller, un despacho, un negocio gastronómico o una actividad artesanal hay una familia, una historia y muchas veces el esfuerzo de años. Por ello, el acompañamiento gubernamental adquiere una dimensión estratégica.

Metepec también ha impulsado acciones de mejora regulatoria, transparencia y simplificación administrativa como parte de una estrategia para facilitar la apertura y consolidación de negocios y favorecer la llegada de inversión.

La lógica es construir un ecosistema. No basta con decirle a alguien “emprende”. Hay que darle conocimientos, reducir obstáculos, facilitar trámites, generar acceso a financiamiento y crear redes de acompañamiento.

Créditos a la Palabra: confianza en quien trabaja

En esa misma ruta se encuentra el programa de Créditos a la Palabra, concebido para apoyar a microemprendedores mediante esquemas individuales o grupales.

El concepto tiene una fuerza particular: financiar la capacidad productiva de las personas y confiar en quienes todos los días trabajan para sacar adelante un negocio. El programa contempla alternativas para emprendedores residentes o comerciantes del municipio que buscan hacer crecer sus actividades económicas. En su esquema grupal se ha trabajado particularmente con mujeres organizadas en grupos, mientras que la modalidad individual permite atender otras necesidades productivas.

La idea no es regalar dinero, es respaldar el esfuerzo. Ese principio resulta fundamental para entender la política económica de Metepec.

Un crédito productivo no debe concebirse como un subsidio permanente, sino como una herramienta para multiplicar capacidades. Un pequeño capital puede significar comprar mercancía, adquirir equipo, mejorar un espacio de trabajo, ampliar inventario o dar el primer paso hacia la formalización de un negocio. Y cuando ese crédito se acompaña con capacitación y asesoría, el impacto puede ser todavía mayor.

Metepec ha construido así una política que conecta tres momentos: aprender, emprender y crecer. Ese encadenamiento es lo que convierte a un programa aislado en una estrategia de desarrollo económico, un modelo de gobierno que apuesta por la confianza. Seguridad, salud y desarrollo económico podrían parecer tres agendas distintas. En Metepec forman parte de una misma visión.

Un municipio seguro genera confianza para vivir, invertir y emprender. Un municipio que ofrece servicios de salud accesibles protege a las familias y fortalece su bienestar. Un municipio que capacita y financia emprendedores genera oportunidades y fortalece su economía local.

Los tres elementos se retroalimentan. La seguridad favorece la actividad económica. La salud protege el ingreso familiar. El emprendimiento genera autonomía económica y esta última, contribuye a construir comunidades con mayores capacidades.

Ahí radica una de las principales características del liderazgo de Fernando Flores Fernández: entender el gobierno municipal no solamente como administrador de servicios, sino como articulador de oportunidades.

Su segundo periodo al frente de Metepec plantea un desafío adicional: mantener lo que funciona y llevarlo a una siguiente escala. La continuidad permite consolidar políticas que requieren tiempo para madurar.

Por ejemplo, la red de clínicas tiene la posibilidad de crecer con dos nuevas unidades durante la administración. La estrategia de seguridad puede ampliar y sofisticar su infraestructura tecnológica. La Escuela de Negocios puede seguir formando generaciones de emprendedores. Los esquemas de financiamiento pueden convertirse en una plataforma más amplia para el desarrollo de las micro y pequeñas empresas.

El verdadero reto de un gobierno exitoso no es solamente alcanzar buenos indicadores, es convertir esos indicadores en una cultura de gobierno. Una cultura donde la seguridad sea permanente, donde la atención médica sea cercana y donde emprender no sea una aventura en solitario.

Metepec: competir desde lo local

En un escenario nacional marcado por la competencia entre ciudades para atraer inversión, talento y oportunidades, los municipios tienen cada vez mayor relevancia.

Las empresas observan seguridad, infraestructura, movilidad, servicios, calidad de vida, capital humano y condiciones para operar. Los ciudadanos, las y los metepequenses, observan algo todavía más básico: sí pueden vivir bien.

Metepec tiene ventajas naturales: su ubicación estratégica en el Valle de Toluca, su actividad comercial y de servicios, su patrimonio cultural, su tradición artesanal y su cercanía con importantes corredores económicos lo convierten en un municipio con condiciones para competir.

Pero las ventajas naturales no son suficientes, necesitan gobierno, y ese es precisamente el papel que Fernando Flores ha buscado desempeñar: convertir las fortalezas de Metepec en políticas públicas concretas.

La mejora regulatoria, la transparencia, la inversión en seguridad, la incorporación de tecnología, la atención médica gratuita y el impulso al emprendimiento forman parte de una misma arquitectura institucional, que tiene como eje la confianza.

Porque para que una empresa invierta, necesita confiar. Para que una familia emprenda, necesita confiar. Para que una persona salga a trabajar, necesita confiar y para que una comunidad reconozca a su gobierno, necesita sentir que éste está presente.

El desafío de gobernar con resultados

El liderazgo municipal contemporáneo ya no puede medirse únicamente por la cantidad de obras inauguradas. Los ciudadanos demandan resultados, quieren saber si pueden vivir con tranquilidad. Si sus hijos tienen espacios adecuados. Si una enfermedad puede atenderse sin poner en riesgo la economía familiar. Si existe una oportunidad para iniciar un negocio. Si el gobierno responde cuando se le necesita.

En ese sentido, el caso de Metepec ofrece una lectura interesante sobre lo que puede hacer un gobierno municipal cuando combina continuidad, capacidad administrativa, tecnología y una visión social.

La seguridad deja de ser exclusivamente patrullas y policías para convertirse también en inteligencia y prevención. La salud deja de ser solamente una consulta para convertirse en una red que incorpora medicamentos, estudios y atención especializada.

El desarrollo económico deja de ser únicamente atracción de grandes inversiones para reconocer el valor de quien todos los días abre una cortina, prepara un producto, presta un servicio o intenta convertir una idea en una empresa.

Ese enfoque tiene una característica común: coloca a la persona en el centro. Metepec no está construyendo únicamente infraestructura. Está construyendo capacidades.

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