Vía: El Valle
La entidad refuerza su marco legal con multas de hasta 35 mil pesos, registro obligatorio y reconocimiento de los animales como seres sintientes
Toluca, Méx.– El Estado de México avanza hacia una política más estricta en materia de bienestar animal con la entrada en vigor de la nueva Ley de Protección, Cuidado y Bienestar Animal, un ordenamiento que busca erradicar el maltrato mediante sanciones más severas, medidas preventivas y una transformación cultural en la relación entre la sociedad y los animales.
Impulsada por la gobernadora Delfina Gómez Álvarez y aprobada por unanimidad en la LXII Legislatura local, esta legislación marca un antes y un después en la protección animal, al reconocer legalmente a los animales como seres sintientes y sujetos de derechos.
Sanciones más severas contra el maltrato animal
Uno de los ejes centrales de la nueva ley es el endurecimiento de las sanciones. Las multas por maltrato pueden alcanzar hasta los 35 mil pesos en casos graves, mientras que también se contemplan arrestos administrativos de hasta 36 horas para quienes incurran en conductas como abandono, negligencia o crueldad.
Con estas medidas, las autoridades buscan enviar un mensaje contundente de cero tolerancia frente a prácticas que vulneren la integridad de los animales, fortaleciendo la capacidad institucional para atender denuncias y sancionar conductas que anteriormente quedaban impunes o con consecuencias limitadas.
Animales como seres sintientes: un cambio de paradigma
La legislación introduce un avance significativo al reconocer a los animales como seres sintientes, lo que obliga al Estado a garantizar condiciones dignas para su desarrollo. Esto incluye acceso a alimentación adecuada, atención veterinaria oportuna y espacios seguros.
Además, se tipifican como faltas diversas conductas, entre ellas la omisión de cuidados básicos, la exposición a entornos peligrosos o insalubres, así como cualquier acción que genere sufrimiento físico o emocional. Las sanciones serán proporcionales a la gravedad del daño causado.
Registro obligatorio y control responsable
Otro de los pilares de la nueva normativa es la creación del Registro Único de Animales de Compañía, el cual será administrado por la Comisión Estatal de Parques Naturales y de la Fauna.
Este padrón, obligatorio y gratuito, permitirá contar con una base de datos oficial que incluirá información clave como historial médico, vacunación, origen del animal y datos del responsable. Cada mascota deberá contar con una Clave Única de Registro, visible en una placa colocada en su collar o arnés.
El registro será requisito para acceder a campañas públicas de vacunación, esterilización y desparasitación, lo que permitirá mejorar el control sanitario y la tenencia responsable.
Prevención, educación y participación ciudadana
Más allá de las sanciones, la ley incorpora un enfoque preventivo orientado a generar cambios sociales de fondo. Entre las acciones contempladas se encuentran campañas permanentes de concientización, programas educativos y esquemas de trabajo comunitario en espacios de protección animal.
El objetivo es fomentar una cultura de respeto desde edades tempranas, promoviendo la corresponsabilidad entre autoridades y ciudadanía en el cuidado de los animales.
Estrategias complementarias y coordinación municipal
La implementación de esta ley se apoya en estrategias como el programa CERA (Captura, Esteriliza, Resguarda y Adopta), enfocado en el control de la población de animales en situación de calle, la atención veterinaria y la promoción de la adopción responsable.
Asimismo, el gobierno estatal ha reforzado la coordinación con los municipios para mejorar la atención de reportes, rescates y seguimiento de casos de maltrato.
Un nuevo enfoque en bienestar animal en el Edoméx
Con la entrada en vigor de este marco legal, el Estado de México inicia una nueva etapa en materia de bienestar animal, donde el maltrato deja de ser una conducta socialmente tolerada para convertirse en una falta con consecuencias jurídicas claras.
Este cambio no solo implica sanciones más estrictas, sino también una transformación en la conciencia social, orientada a construir una convivencia más ética y responsable entre las personas y los animales, posicionando a la entidad como referente en políticas públicas de protección animal en el país.
