500 pesos ya no alcanzan para la lista del mandado en tianguis del Edomex

by Editorial

Familias del Valle de México recurren a comparar precios, reducir cantidades y sustituir productos para hacer rendir el presupuesto destinado a los alimentos

Comprar alimentos para varios días con un presupuesto de 500 pesos se ha convertido en un ejercicio de planeación para familias que acuden a los tianguis del Estado de México. Entre carne, huevo, tortillas, verduras y otros productos básicos, el dinero puede agotarse antes de completar la lista del mandado.

Vía: El Sol de Toluca

En los pasillos de los mercados sobre ruedas, los consumidores hacen cuentas prácticamente en cada puesto. Comparar precios, comprar por pieza o llevar únicamente medio kilo de algún producto son algunas de las estrategias utilizadas para evitar superar el presupuesto.

La dinámica también implica modificar la lista original de compras: algunos alimentos se reducen, otros se sustituyen por opciones más económicas y ciertos productos quedan pendientes para la siguiente semana.

La prioridad: llevar lo indispensable

Para Rafaela López, quien realiza sus compras en el tianguis de Los Reyes Ixtacala, en Tlalnepantla, tener una lista definida no siempre es suficiente. Los precios que encuentra durante el recorrido pueden obligarla a cambiar las cantidades o incluso dejar algunos productos fuera.

La prioridad es elegir alimentos que puedan utilizarse en diferentes preparaciones y que permitan aprovechar el presupuesto durante varios días.

“Hay que ir viendo qué alcanza y qué no; primero es comprar lo necesario para la comida de la casa y después, si todavía queda dinero, llevar alguna otra cosa”.

Entre los productos que más pesan en el gasto se encuentran la carne, el pollo y otras fuentes de proteína. Cuando el presupuesto comienza a reducirse, una de las alternativas consiste en comprar una menor cantidad o buscar alimentos que puedan combinarse con arroz, frijoles, pasta o verduras para preparar más comidas.

El huevo también permanece entre los productos que las familias buscan incluir en sus compras, junto con alimentos como jitomate, cebolla, chile, papa, verduras de temporada y tortillas.

Sin embargo, al sumar otros productos habituales como fruta, aceite, queso, leche o pan, los 500 pesos pueden resultar insuficientes para completar la lista.

Comprar menos para hacer rendir el dinero

En el tianguis, el precio por kilo ya no es el único referente para decidir una compra. Para ajustarse al presupuesto, los consumidores también preguntan cuánto pueden adquirir con una cantidad determinada de dinero.

Frases como “deme 20 pesos de esto”, “medio kilo nada más” o “¿cuánto sería por estas piezas?” forman parte del recorrido de quienes buscan mantener el gasto bajo control.

Esta forma de comprar permite distribuir el dinero entre una mayor cantidad de productos, aunque implique llevar menos de cada uno.

El objetivo deja de ser llenar las bolsas y pasa a ser conseguir los ingredientes necesarios para resolver las comidas inmediatas y, en la medida de lo posible, cubrir varios días.

El presupuesto obliga a sustituir productos

Cuando el dinero comienza a agotarse, los consumidores deben establecer nuevas prioridades. Los productos considerados menos indispensables son los primeros en salir de la lista, mientras que otros se reemplazan por alternativas de menor precio.

La estrategia también consiste en aprovechar productos de temporada, comparar entre diferentes puestos y elegir alimentos que puedan combinarse entre sí para obtener más preparaciones.

Para Rafaela, el reto está en encontrar una combinación que permita preparar diferentes platillos durante la semana sin destinar los 500 pesos a solamente dos o tres productos.

Así, la compra se convierte en una serie de decisiones que se toman conforme avanza el recorrido: cuánto llevar, qué sustituir y qué producto puede esperar.

El billete de 500 pesos se acaba antes que la lista

El ejercicio muestra que 500 pesos todavía pueden convertirse en alimentos para varias comidas, pero completar una compra que incluya diferentes grupos de productos resulta cada vez más complicado cuando el presupuesto es limitado.

Las familias recurren entonces a una combinación de estrategias: comparar precios, comprar por pieza, reducir cantidades, aprovechar productos de temporada y sustituir los alimentos más costosos.

Al final del recorrido, las bolsas pueden incluir verduras, huevo, tortillas y alguna fuente de proteína, pero la lista con la que comenzó la compra difícilmente permanece intacta.

Para muchas familias del Valle de México, hacer el mandado implica actualmente algo más que decidir qué cocinar durante la semana. También significa revisar precios en cada puesto y ajustar las compras para conseguir que los últimos pesos alcancen hasta llegar a casa.

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