Agricultores enfrentan cambio climático, bajos precios y falta de relevo generacional

by Editorial

El campo mexicano atraviesa desafíos económicos, ambientales y sociales que ponen a prueba la continuidad de la actividad agrícola y la permanencia de las nuevas generaciones

Trabajar la tierra y obtener de ella el sustento familiar representa un reto cada vez mayor para los agricultores mexicanos. En el norte del Estado de México, la experiencia de Don Martín, productor de maíz, refleja algunas de las dificultades que actualmente enfrenta el sector: cambio climático, bajos precios, limitaciones económicas y falta de relevo generacional.

Vía: El Sol de Toluca

Estos factores se suman a transformaciones ambientales y sociales que han sido señaladas por universidades y organismos especializados, que plantean la necesidad de encontrar alternativas para fortalecer la actividad agrícola y garantizar su permanencia.

Cada 9 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Agricultura, una fecha destinada a reconocer el trabajo de quienes producen los alimentos que llegan a las mesas y, al mismo tiempo, a poner sobre la mesa las condiciones y desafíos que enfrenta el campo.

Agricultura en México: alimento, cultura e identidad

La agricultura mexicana representa mucho más que una actividad productiva. El maíz nativo, las técnicas de cultivo y los conocimientos transmitidos entre generaciones forman parte de la identidad de numerosas comunidades rurales y constituyen una fuente de sustento para miles de familias.

De acuerdo con el Gobierno federal, la agricultura también está vinculada con la seguridad alimentaria, la generación de empleo, la conservación de conocimientos tradicionales y el desarrollo de las comunidades rurales.

Su relevancia económica se refleja en los resultados del ciclo agrícola 2024, concluido en marzo de 2025. Durante ese periodo se alcanzaron 289.9 millones de toneladas de producción agroalimentaria, con un valor de 1.591 billones de pesos, cifras que colocaron a México en el noveno lugar mundial en producción de alimentos.

En las actividades productivas participaron 6.1 millones de campesinos, de los cuales 811 mil 300 fueron mujeres y 5.3 millones hombres.

En el caso del Estado de México, existen cerca de 440 mil unidades agropecuarias y una fuerza laboral de más de 2.7 millones de jornaleros, de acuerdo con datos del INEGI.

Mujeres agricultoras enfrentan brechas para acceder a recursos

Las mujeres representan una parte fundamental de los sistemas agroalimentarios, aunque su participación todavía enfrenta importantes desigualdades, particularmente en el acceso a recursos productivos.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) impulsó este año una campaña para visibilizar el trabajo de las mujeres dentro de los sistemas alimentarios y promover el reconocimiento del término agricultoras para referirse a quienes participan en estas actividades.

El organismo advierte que las mujeres tienen un acceso más limitado a financiamiento, tecnología y capacitación, pese a su contribución al sector.

Cerrar estas brechas de género podría fortalecer su participación en las actividades agrícolas y contribuir, a su vez, a enfrentar problemas relacionados con la inseguridad alimentaria.

Cambio climático aumenta la presión sobre el campo

Los agricultores también enfrentan un escenario ambiental cada vez más complejo. El crecimiento de la población y la consecuente demanda de alimentos han incrementado la presión sobre los ecosistemas y los recursos naturales utilizados para producirlos.

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha señalado que determinados modelos de agricultura industrial están relacionados con problemas como la deforestación, la pérdida de biodiversidad y el cambio climático.

A ello se suma la generación de gases de efecto invernadero y el impacto asociado con el uso excesivo de agroquímicos, factores que contribuyen al calentamiento global.

El manejo del agua constituye otro desafío. La UNAM advierte que una gestión inadecuada de este recurso en las zonas agrícolas puede contribuir a su escasez y generar consecuencias para millones de personas.

Agricultura sostenible, una alternativa para el futuro

Frente a los retos económicos, sociales y ambientales, la agricultura sostenible cobra relevancia como una alternativa para mantener la producción de alimentos sin profundizar el deterioro de los recursos naturales.

La UNAM plantea la importancia de revisar la manera en que se producen los alimentos y recuperar prácticas agrícolas que permitan una relación más equilibrada entre producción y conservación ambiental.

La institución señala que el Día Mundial de la Agricultura también representa una oportunidad para reflexionar sobre la forma en que se cultivan los alimentos y sobre el impacto que estas actividades tienen en el medio ambiente.

Para productores como Don Martín, el campo continúa siendo una forma de vida, pero también una actividad que enfrenta dificultades cada vez mayores. El cambio climático, los bajos precios, la falta de recursos y el relevo generacional forman parte de un escenario que exige nuevas respuestas.

En este contexto, fortalecer el acceso de los productores a recursos, reconocer la participación de las mujeres e impulsar métodos de producción agrícola sostenible se convierten en algunos de los principales retos para garantizar la continuidad del campo y su papel estratégico en la alimentación de México.

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