Ciudad de México.- El Banco de México decidió recortar en 25 puntos base su tasa de interés de referencia, ubicándola en 6.75%, con lo que retoma el ciclo de relajamiento monetario en un contexto marcado por presiones inflacionarias y riesgos globales.
La determinación fue tomada por mayoría dentro de la Junta de Gobierno, en un entorno donde la inflación ha mostrado un repunte reciente, lo que añade complejidad a la conducción de la política monetaria.
Banxico ajusta su política pese al repunte inflacionario
De acuerdo con análisis de especialistas del sector financiero, la decisión se dio aun cuando la inflación general aumentó de 3.77% a 4.63%, impulsada principalmente por el componente no subyacente, asociado a factores más volátiles como energéticos y productos agropecuarios.
Este escenario refleja un entorno mixto: por un lado, señales de desaceleración económica que justifican un estímulo monetario; y por otro, presiones inflacionarias que obligan a actuar con cautela.
Riesgos inflacionarios mantienen sesgo al alza
La Junta de Gobierno subrayó que el balance de riesgos para la inflación continúa con un sesgo al alza, incluso más marcado que en evaluaciones previas.
Entre los principales factores de riesgo destacan:
- Disrupciones derivadas de políticas comerciales internacionales
- Impacto inflacionario de conflictos geopolíticos
- Presiones en costos de producción
- Persistencia de la inflación en servicios
En este nuevo orden, la depreciación del peso mexicano pierde protagonismo como factor de riesgo, reflejando cambios en el entorno macroeconómico.
Ajustan pronósticos de inflación para 2026
El banco central también revisó al alza sus estimaciones de inflación general y subyacente para los primeros tres trimestres de 2026.
Estos ajustes responden a:
- Una trayectoria más elevada de la inflación no subyacente
- Una desaceleración más gradual en la inflación de servicios
Lo anterior sugiere que el proceso de convergencia hacia la meta de inflación del 3% será más lento de lo anticipado.
¿Habrá más recortes en la tasa de interés?
Hacia adelante, Banxico dejó abierta la posibilidad de nuevos recortes, aunque estos dependerán de diversos factores clave:
- Evolución de la inflación general
- Ritmo de disminución en la inflación de servicios
- Condiciones externas, especialmente conflictos internacionales
- Estabilidad de las expectativas inflacionarias de largo plazo
El escenario central apunta a un posible recorte adicional de 25 puntos base, siempre que no se presenten choques externos significativos y se mantenga el anclaje de expectativas.
Política monetaria con cautela ante entorno global incierto
Con esta decisión, el Banco de México busca equilibrar el impulso a la actividad económica con el control de la inflación, en un entorno caracterizado por alta volatilidad internacional.
La estrategia refleja una postura prudente, en la que cada ajuste será evaluado cuidadosamente para evitar riesgos que comprometan la estabilidad de precios, uno de los principales objetivos del banco central.
