En el mundo profesional solemos hablar del famoso “techo de cristal” como la gran barrera que limita el crecimiento de muchas personas dentro de las organizaciones. Sin embargo, existe un problema mucho más silencioso y quizá más determinante que comienza mucho antes de llegar a las posiciones más altas: el peldaño roto.
Por: Mtra. Marcela Martínez Pineda
El término hace referencia a esa primera gran oportunidad que nunca llega. Ese ascenso inicial que se retrasa, esa posición de liderazgo que se asigna a alguien más, ese momento clave donde el talento necesita validación y encuentra dudas, sesgos o falta de confianza. Porque antes de pensar en direcciones generales, consejos administrativos o puestos ejecutivos, existe un primer escalón que define gran parte del futuro profesional de una persona y cuando ese escalón se rompe, toda la trayectoria se vuelve más difícil.
Hoy, en el entorno empresarial actual, el peldaño roto no sólo afecta a las mujeres, aunque estadísticamente continúan enfrentándolo con mayor frecuencia, sino también a jóvenes profesionistas, emprendedores emergentes y perfiles altamente capaces que muchas veces no encajan en los modelos tradicionales de liderazgo. Vivimos en una época donde las empresas hablan constantemente de innovación, transformación y diversidad, pero en la práctica muchas organizaciones siguen promoviendo bajo los mismos criterios de siempre: experiencia tradicional, disponibilidad absoluta y estilos de liderazgo rígidos que poco tienen que ver con las nuevas dinámicas laborales.
El problema del peldaño roto no siempre es evidente, no aparece en reportes financieros, ni en juntas directivas, se manifiesta en oportunidades invisibles que nunca se ofrecen. En reuniones donde ciertas voces son ignoradas, en líderes que son evaluados con criterios distintos dependiendo de su género, edad o estilo personal.
Cuando una persona enfrenta constantemente obstáculos para avanzar, comienza a cuestionar su capacidad, reduce sus aspiraciones o aprende a permanecer en silencio para evitar incomodar. El desgaste emocional de sentir que se debe demostrar el doble para recibir la mitad del reconocimiento termina afectando la confianza, la motivación y hasta la identidad profesional.
En el caso de muchas mujeres, el peldaño roto suele aparecer justo en una etapa crucial: cuando coinciden las oportunidades de crecimiento laboral con las mayores responsabilidades personales o familiares. Ahí surge una pregunta que millones enfrentan todos los días: ¿cómo avanzar profesionalmente en un sistema que todavía asume que el liderazgo y la vida personal son incompatibles?
Porque, aunque el discurso corporativo ha evolucionado, la realidad sigue mostrando desafíos importantes. A muchas mujeres todavía se les percibe como menos disponibles para liderar debido a su rol familiar, mientras que a los hombres rara vez se les cuestiona bajo el mismo criterio.
Pero este asunto también tiene otra cara: la empresarial, las compañías que no detectan este problema terminan perdiendo talento valioso antes de que alcance su máximo potencial. Cuando las organizaciones no generan oportunidades reales de crecimiento, mentoría y desarrollo temprano, crean estructuras donde el liderazgo se vuelve repetitivo, limitado y poco representativo de la realidad actual.
Y en un mercado cada vez más competitivo, las empresas no pueden darse el lujo de desperdiciar talento. Los mejores líderes no siempre son quienes hablan más fuerte, llevan más años o están disponibles todo el tiempo, muchas veces son quienes saben escuchar, adaptarse, conectar con las personas y construir equipos más humanos. Sin embargo, esos perfiles frecuentemente quedan fuera porque no responden al modelo tradicional que históricamente se conoce.
Romper el peldaño roto implica mucho más que abrir espacios, significa transformar la manera en que entendemos el liderazgo, el potencial y el éxito profesional. Implica dejar de medir compromiso por horas visibles y comenzar a valorar resultados, creatividad, inteligencia emocional y capacidad de adaptación, significa construir empresas donde crecer no dependa de encajar en moldes antiguos, sino de desarrollar verdaderamente el talento.
Muchos profesionistas viven esperando el momento perfecto para levantar la mano, proponer ideas o asumir nuevos retos, y aunque el sistema ciertamente necesita cambios, también es verdad que el crecimiento profesional exige atreverse a ocupar espacios, incluso cuando no se siente total certeza.
Ahora, la pregunta más importante es: ¿qué podemos hacer los empresarios para cambiar esta realidad? La transformación comienza desde la cultura organizacional, los líderes empresariales tenemos la responsabilidad de revisar cómo promovemos el talento y qué tipo de liderazgo estamos recompensando, no basta con hablar de inclusión o equidad. Es necesario construir procesos reales y transparentes de crecimiento.
Implica identificar talento desde etapas tempranas, crear programas de mentoría, abrir espacios de participación, y garantizar que las oportunidades no dependan únicamente de afinidad personal o disponibilidad absoluta. También significa entender que la flexibilidad no reduce productividad; al contrario, fortalece el compromiso y la permanencia del talento. Las empresas que comprenden la importancia del equilibrio personal están construyendo equipos más sólidos, creativos y sostenibles.
Como empresarios, debemos preguntarnos constantemente: estamos promoviendo al talento más preparado o al más visible, Estamos creando espacios donde las personas puedan crecer sin sacrificar completamente su vida personal, Estamos formando líderes o simplemente replicando estructuras antiguas. El futuro empresarial dependerá de nuestra capacidad para construir organizaciones más humanas y conscientes, porque cuando arreglamos el primer peldaño, no sólo ayudamos a una persona a crecer.
También fortalecemos nuestras empresas, impulsamos la innovación y construimos entornos donde el talento realmente puede prosperar y quizá ahí está el verdadero liderazgo: no sólo en llegar más alto, sino en asegurarnos de que más personas puedan subir también.
