El Estado de México se consolidó como el líder absoluto de la floricultura en México: concentra la mayor producción de flores ornamentales del país y aporta alrededor de la mitad del valor económico nacional del sector, con una oferta altamente diversificada y capacidad exportadora. Esta posición lo coloca como referencia regional en América Latina y socio estratégico para cadenas comerciales, mercados mayoristas y festividades florales dentro y fuera del país.
Liderazgo nacional del Estado de México
La floricultura mexiquense es una actividad altamente especializada que domina el mercado interno por volumen y por valor de producción. De acuerdo con el análisis de la Secretaría del Campo, con datos del SIAP al cierre de 2024, el Estado de México produjo más de 27.7 millones de gruesas de flores ornamentales, 8.3 millones de manojos y más de 19 millones de plantas en ese año.
Este volumen coloca a la entidad en el primer lugar nacional en producción de flor, con una participación cercana al 50% del total de unidades de flor ornamental generadas en México cuando se consideran conjuntamente gruesas, manojos y plantas. En términos de valor monetario, la floricultura mexiquense superó los 7,100 millones de pesos en 2023 únicamente en flores comercializadas en gruesas, consolidando una tendencia ascendente iniciada después de 2020.
Participación frente a otros estados
La supremacía mexiquense se refleja en la proporción del valor nacional de flores ornamentales. En 2024, el Estado de México concentró 74.8% del valor de la producción de flores de ornato del país, cifra que se elevó a 75.6% en 2023, aun cuando la producción nacional total de flores se redujo ligeramente.
Otros estados participan como productores relevantes, pero muy por debajo del peso mexiquense. Puebla encabeza la producción de gladiola con 42.1% del total nacional, por encima del 30.1% del Estado de México, mientras que en tulipán holandés la Ciudad de México ocupa el primer lugar con 40.4% del volumen, por encima de la participación mexiquense, que se ubica en tercer sitio.
Estados productores destacados
- Puebla: principal productor de gladiola, con más de 40% de la superficie o volumen nacional dedicado a esta flor.
- Ciudad de México: líder en producción de tulipán holandés, con poco más de 40% del total nacional.
- Morelos, Michoacán, Guerrero, Guanajuato y Querétaro: participan en flores específicas como gladiola, crisantemo y rosas, pero sin acercarse al liderazgo global del Estado de México en volumen y valor agregado.
Comparativa internacional y mercados de exportación
La floricultura mexicana se perfila como una actividad de alto valor dentro del sector agroalimentario, con encadenamientos a comercio exterior y logística internacional. Estudios académicos señalan que la floricultura en México genera más de 250 mil empleos directos y cerca de un millón de empleos indirectos, lo que muestra su peso social y económico más allá de las cifras de producción.
En el contexto global, México se ubica entre los países de referencia en floricultura, aunque por detrás de gigantes como Colombia, Ecuador, Kenia y Países Bajos en volumen exportado. De acuerdo con datos recientes de comercio exterior, México exportó alrededor de 313 millones de dólares en flores en 2023, con Estados Unidos y Canadá como principales destinos, y el Estado de México como la entidad con mayor capacidad productiva y de exportación de flores ornamentales.
Principales flores producidas
El portafolio florícola mexiquense es amplio, pero se concentra en un grupo de cultivos ornamentales de alta demanda nacional e internacional. Entre las flores producidas en el Estado de México destacan Crisantemo, Rosa, Gerbera, Gladiola, lilium (azucena), Girasol de flor y Ave del paraíso, además de especies como Clavel, Alstroemeria, Polar, Agapando y diversas flores de follaje y acompañamiento.
En 2023, el crisantemo fue el cultivo con mayor presencia en la entidad, al representar 38% de la producción total medida en gruesas, seguido por la rosa con 31% del volumen, lo que refleja la especialización en flores de corte para bouquet y arreglos. Esta combinación de flores permite abastecer las temporadas de mayor demanda, como Día de San Valentín, Día de las Madres, Día de Muertos, Navidad y festividades religiosas, donde la preferencia del consumidor mexicano recae especialmente en rosas, crisantemos, gladiolas y nochebuenas.
Dominio porcentual por tipo de flor
De acuerdo con datos de SIAP analizados por la Secretaría del Campo del Estado de México, la entidad ocupa el primer lugar nacional en la mayoría de las flores ornamentales de mayor valor.
| Flor ornamental | Participación del Edomex en producción nacional | Posición nacional del Edomex |
| Crisantemo | 94.1% del total nacional | 1.er lugar |
| Rosa | 78.5% del total nacional | 1.er lugar |
| Gerbera | 100% del total nacional | 1.er lugar |
| Lilium / Azucena | 86.7% del total nacional | 1.er lugar |
| Girasol de flor | 56.1% del total nacional | 1.er lugar |
| Ave del paraíso | 98.1% del total nacional | 1.er lugar |
| Gladiola | 30.1% del total nacional | 2.º lugar (Puebla 1.º) |
| Tulipán holandés | Participación menor (3.er lugar) | 3.er lugar |
La combinación de liderazgo absoluto (Gerbera, Crisantemo, Rosa, Ave del paraíso) y posiciones competitivas en Gladiola y Tulipán refuerza la imagen del Estado de México como plataforma integral de producción de flores ornamentales.

Territorio florícola y municipios clave
El corazón de la floricultura mexiquense se localiza en la zona sur y centro-sur del estado, donde confluyen condiciones climáticas templadas, altura media y suelos aptos para invernadero y cielo abierto. La Secretaría del Campo identifica a Villa Guerrero como el mayor productor de flor en la entidad, acompañado por municipios como Tenancingo, Coatepec Harinas, Amanalco y Valle de Bravo.
Estos municipios concentran miles de hectáreas bajo invernadero y sistemas de riego tecnificado, lo que permite mantener una oferta estable durante todo el año y responder a los picos de demanda en temporadas festivas. Además, en estos territorios se han desarrollado clústeres de servicios vinculados a la floricultura, como transporte especializado, empaques, comercializadoras y centros de distribución hacia la Central de Abasto de la Ciudad de México, el Mercado de Jamaica y otros mercados regionales.
Evolución reciente de la producción
La serie estadística 2011–2023 muestra un crecimiento sostenido de la producción florícola del Estado de México, con ajustes coyunturales relacionados con factores económicos y sanitarios. En 2011 se producían alrededor de 20.5 millones de gruesas, cifra que aumentó a 27.7 millones en 2023, lo que implica un incremento superior al 35% en poco más de una década.
En los años 2020 y 2021 se observó una contracción, con caídas de 15% y 6% en el volumen de producción total de gruesas, asociadas al impacto de la pandemia en la demanda de eventos sociales y cadenas de suministro. Sin embargo, en 2022 la producción se recuperó con fuerza hasta 27.7 millones de gruesas, y se mantuvo en un nivel similar en 2023, mientras que el valor de la producción creció 40% entre 2021 y 2022 y volvió a aumentar 3% en 2023, evidenciando una mayor rentabilidad.
Empleo y derrama económica
La floricultura se ha convertido en una fuente estratégica de empleos rurales en el Estado de México. Cerca de 10 mil productores mexiquenses participan en esta actividad, generando aproximadamente 60 mil empleos directos en el estado, muchos de ellos de carácter familiar y de pequeña escala, pero integrados a cadenas comerciales formales.
A nivel nacional, estudios sobre la industria florícola estiman más de 250 mil empleos directos y casi un millón de empleos indirectos vinculados al cultivo, comercialización, logística, insumos y servicios asociados a las flores ornamentales, lo que subraya el aporte del Estado de México en el tejido productivo rural y periurbano. Esta derrama económica se amplifica en fechas clave como San Valentín, Día de las Madres, Todos Santos y Navidad, cuando la Secretaría de Agricultura estima ingresos superiores a 4 mil millones de pesos por producción de flores para festividades, con el Estado de México como actor central.
Innovación, variedades y registro de nuevas flores
El liderazgo mexiquense no solo se apoya en volumen, sino también en innovación y diversificación varietal. La Secretaría del Campo del Estado de México reporta, por ejemplo, el desarrollo y registro ante el Servicio Nacional de Inspección y Certificación de Semillas (SNICS) de nuevas variedades de rosas producidas en territorio mexiquense, diseñadas para responder a preferencias de color, tamaño y duración en florero de los mercados nacionales e internacionales.
Además, la incorporación de tecnologías de invernadero, fertirrigación, manejo integrado de plagas y selección genética ha permitido sostener rendimientos altos en cultivos como crisantemo, rosa, gerbera y lilium. Esta combinación de tecnología e innovación refuerza la competitividad de la entidad frente a otros estados de la República y frente a países especializados en flor de exportación, al ofrecer productos con calidad homogénea, calibres estandarizados y vida de anaquel prolongada.
Oportunidades globales y retos
El liderazgo florícola del Estado de México abre oportunidades para profundizar en mercados internacionales, particularmente en América del Norte. La cercanía logística con Estados Unidos y Canadá, junto con los acuerdos comerciales vigentes, facilita la integración de productores mexiquenses en cadenas de suministro que requieren entregas rápidas, certificaciones sanitarias y trazabilidad.
Sin embargo, persisten retos estructurales que pueden convertirse en áreas de mejora estratégica. Entre ellos se encuentran la necesidad de fortalecer infraestructura de frío y logística, ampliar el acceso a financiamiento para modernización tecnológica, impulsar esquemas de certificación de buenas prácticas agrícolas y sostenibilidad ambiental, así como fortalecer la organización de productores para capturar mayor valor en los eslabones de comercialización y exportación.
Con su volumen de producción, diversidad de cultivos, liderazgo en valor económico y creciente capacidad exportadora, el Estado de México se posiciona como el epicentro de la floricultura mexicana y un actor clave en el mercado regional de flores ornamentales. Este liderazgo no solo embellece los festejos nacionales, sino que se proyecta como una palanca de desarrollo rural, empleo y competitividad agroindustrial para la entidad y para México en su conjunto.
