Auditorías Municipales Impulsan Transparencia Fiscal

by Editorial

Las auditorías municipales que el Órgano Superior de Fiscalización del Estado de México (OSFEM) planea para 2026 se perfilan como una palanca directa de transparencia fiscal y de certidumbre para inversionistas y ciudadanía. Este giro combina más revisiones, mejor planeación y criterios de riesgo para vigilar cómo se usan los recursos públicos en los municipios mexiquenses.​

OSFEM endurece la fiscalización en 2026

El OSFEM adelantará la publicación de su Programa Anual de Auditorías para 2026 con el objetivo de ampliar el número de entes públicos revisados y dar más tiempo al trabajo de campo. La auditora superior, Liliana Dávalos Ham, explicó que la meta es fortalecer la fiscalización del uso de recursos públicos y permitir auditorías más profundas a municipios y organismos estatales. La ley fija como plazo máximo el 20 de febrero, pero el órgano trabaja para tener el programa listo desde enero, lo que representa un cambio relevante en la planeación de la supervisión financiera.​

La definición del programa anual se realiza tras la entrega del informe de la Cuenta Pública 2024, que sirve como insumo técnico para identificar riesgos y áreas susceptibles de mayor escrutinio. Con este calendario adelantado, el OSFEM busca distribuir mejor la carga de trabajo entre los equipos auditores y reducir improvisaciones en la programación de visitas y requerimientos de información. Este ajuste de tiempos está alineado con las mejores prácticas de fiscalización superior descritas a nivel federal, donde la planeación previa incrementa la efectividad de las revisiones y la calidad de las observaciones.​

Más entes revisados, mayor cobertura

El OSFEM prevé ampliar el número de entes sujetos a revisión en 2026, lo que implica auditar a más municipios, organismos operadores de agua, institutos y entidades paraestatales. La propia titular del órgano señaló que el programa se está diseñando para incrementar la cifra de auditorías respecto a años anteriores, tomando como base el incremento ya logrado en el Programa Anual de Auditorías 2025, donde se aumentó en 10% el número de revisiones practicadas. En términos prácticos, esto significa que más presupuestos locales, obras y servicios estarán bajo lupa técnica durante el ejercicio.​

La selección de entes a auditar no es aleatoria, sino que se apoya en criterios como resultados históricos, observaciones relevantes, auditorías previas y capacidad operativa del propio OSFEM. Este enfoque de riesgo coincide con la metodología utilizada por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), que ha demostrado que la programación basada en factores de riesgo mejora la cobertura y focaliza las revisiones donde la probabilidad de irregularidades es mayor. Para los municipios mexiquenses, esto se traduce en un entorno en el que el historial de cumplimiento o incumplimiento influirá directamente en la intensidad del escrutinio futuro.​

Criterios de selección y papel de la ciudadanía

El Programa Anual de Auditorías integra la información de auditorías especiales y resultados de ejercicios anteriores para establecer prioridades. Además de los indicadores técnicos, el OSFEM incorporará denuncias ciudadanas, solicitudes de diputados y de presidentes municipales como insumos para decidir qué entes serán auditados. Esto fortalece un enfoque de fiscalización que no sólo responde a parámetros financieros, sino también a señales sociales sobre presuntos malos manejos o falta de transparencia.​

El diseño considera, por ejemplo, el volumen de recursos ejercidos, la recurrencia de observaciones no solventadas y la relevancia social de los programas revisados. De este modo, municipios con antecedentes de opacidad o con quejas recurrentes de la población tienen más probabilidades de ser revisados con mayor detalle. Esta lógica está en línea con los diagnósticos nacionales que muestran que una proporción muy alta de municipios presenta deficiencias en transparencia fiscal, y que los problemas suelen concentrarse en la falta de información sobre deuda, informes de auditoría y uso de recursos federales.​

Impacto en transparencia y confianza pública

La ampliación y mejor planeación de auditorías busca fortalecer la rendición de cuentas y la transparencia en el uso de recursos públicos en el Estado de México. De acuerdo con las explicaciones oficiales, uno de los principales beneficios para la ciudadanía es que se vigila de forma más amplia el destino del gasto público, se atienden denuncias sociales y se amplía la cobertura de revisiones, lo que ayuda a detectar y corregir irregularidades oportunamente. Esto es especialmente relevante en un contexto nacional donde estudios independientes han evidenciado que la mayoría de los municipios tiene rezagos en la publicación clara y completa de información fiscal.​

Al contar con más tiempo para trabajo de campo, los equipos auditores pueden profundizar en la revisión de contratos, licitaciones, obras y programas sociales, en lugar de limitarse a verificaciones documentales superficiales. Experiencias de la ASF muestran que el aumento en la cobertura y profundidad de las auditorías genera un efecto disuasivo: incluso municipios que no son revisados en un año determinado tienden a mejorar sus prácticas ante la percepción de mayor riesgo de ser auditados. En el caso mexiquense, este efecto puede traducirse en mejores prácticas contables, registros más completos y mayor cuidado en la contratación y ejecución del gasto.​

Relevancia para finanzas municipales y clima de negocios

Un esquema de fiscalización más robusto tiene implicaciones directas para las finanzas municipales. En el plano técnico, las auditorías permiten detectar desviaciones de recursos, subejercicios, sobrecostos de obra y deficiencias en controles internos, lo que contribuye a corregir fallas que podrían comprometer la sostenibilidad financiera de los ayuntamientos. A nivel nacional, el fortalecimiento de la disciplina financiera subnacional ha sido clave para que las entidades mantengan un perfil de endeudamiento sostenible y puedan acceder a financiamiento responsable para proyectos de inversión productiva. Un municipio que mejora su transparencia y orden fiscal tiene mejores condiciones para negociar créditos o asociaciones público‑privadas en condiciones favorables.​

Desde la perspectiva del sector privado, la transparencia y la rendición de cuentas son factores centrales para decidir inversiones en infraestructura, servicios urbanos y proyectos de largo plazo. Donde existen reglas claras, información accesible y supervisión efectiva del gasto público, se reduce el riesgo de que obras o servicios que sirven de base al negocio (como vialidades, agua, seguridad y orden urbano) se queden inconclusos o mal ejecutados. La estrategia del OSFEM, al ampliar auditorías e incorporar denuncias ciudadanas, contribuye a construir un entorno institucional más confiable para empresas que operan o planean instalarse en municipios del Estado de México.​

En conjunto, el impulso a auditorías municipales más numerosas, mejor planificadas y socialmente sensibles en el Estado de México apunta a un objetivo claro: elevar el estándar de transparencia fiscal local y reforzar la confianza en la forma en que se administra cada peso de los recursos públicos. Si la ejecución se mantiene alineada con los criterios anunciados, el resultado será un ecosistema municipal con más control, menos discrecionalidad y mayor certidumbre para ciudadanos y actores económicos por igual.​

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