La actualización de las tablas del ISR para 2026 abre una ventana de oportunidad para empresas y emprendedores en México, pero también obliga a replantear presupuestos, sueldos y estrategias fiscales.
Contexto: por qué cambió el ISR en 2026
En 2026 las tarifas del ISR para personas físicas se actualizaron porque la inflación acumulada desde la última revisión superó el umbral de 10% que marca la Ley del ISR.
El ajuste quedó formalizado en el Anexo 8 de la Resolución Miscelánea Fiscal 2026, publicada el 28 de diciembre de 2025 en el DOF.
Esto significa que los límites inferiores y superiores de cada rango de ingreso se recorrieron hacia arriba para evitar que el simple aumento de precios empuje a los contribuyentes a tramos con tasas más altas.
En términos prácticos, con los mismos ingresos nominales muchas personas físicas pagarán menos ISR en 2026 que en 2025, lo que también incide en la planeación de nómina de las empresas.
Al mismo tiempo, el gobierno federal ha reiterado que no habrá una “gran reforma fiscal” ni nuevos impuestos en el corto plazo; el énfasis está en mejorar la recaudación por la vía administrativa y combatir la evasión.
Nuevas tablas ISR 2026: qué cambió
Las nuevas tablas del ISR 2026 abarcan tarifas diaria, semanal, decenal, quincenal, mensual y anual para el cálculo de pagos provisionales y retenciones sobre salarios.
De acuerdo con fuentes especializadas, las tarifas se actualizaron con una inflación acumulada cercana a 13% desde la última modificación relevante en 2023.
Ajuste por inflación y tramos
- El ajuste se basa en el artículo 152 de la Ley del ISR, que establece el mecanismo para actualizar la tarifa anual cuando la inflación acumulada supera 10%.
- Los límites de cada tramo de ingreso aumentan, pero las tasas marginales (porcentajes) se mantienen, de modo que se protege parcialmente el poder adquisitivo.
- Las tablas aplican para el cálculo de ISR de trabajadores asalariados, asimilados y ciertos ingresos de personas físicas.
Por ejemplo, en la tarifa mensual se observa que:
- El primer tramo va de 0.01 a 844.59 pesos, con cuota fija de 0 y una tasa de 1.92% sobre el excedente del límite inferior.
- Hacia la parte media y alta de la tabla, los tramos se recorren, pero las tasas máximas permanecen alrededor de 34–35%, similares a años previos, solo que aplicadas a montos más altos.
Para las empresas esto se traduce en cambios en el cálculo de retenciones de ISR a sus trabajadores, así como en las proyecciones de costo laboral total.
Impacto en personas físicas: ¿quién paga menos ISR?
La combinación de inflación y actualización de tablas hace que muchos contribuyentes con ingresos constantes o ligeramente crecientes terminen pagando una proporción menor de ISR respecto a 2025.
Distintas guías y análisis señalan que, para quienes mantienen el mismo salario bruto, el descuento mensual de ISR será menor este año.
Entre los grupos más beneficiados se encuentran:
- Trabajadores asalariados de ingresos bajos y medios, que se mantenían cerca del límite superior de su tramo y que ahora quedan “más holgados” en la nueva tabla.
- Personas físicas con actividad empresarial cuyos ingresos crecieron por debajo de la inflación acumulada y no rebasan los nuevos rangos medios.
- Contribuyentes que aprovechan de manera correcta deducciones personales y estímulos, beneficiándose más del ajuste.
No obstante, quienes tienen ingresos altos seguirán en los tramos superiores, con tasas marginales cercanas a 35%, de modo que el efecto de “alivio” es menor en proporción.
Impacto en empresas: nómina, flujo de efectivo y cumplimiento
Para las empresas, el efecto más inmediato de las nuevas tablas se observa en los procesos de nómina y en la relación laboral con sus colaboradores.
Si una organización no actualiza sus sistemas de cálculo puede retener ISR en exceso, generando inconformidad interna y eventual necesidad de ajustes y devoluciones.
Tres efectos clave en la nómina
- Disminución de la retención promedio por trabajador
Con las nuevas tablas, a salarios constantes la retención mensual suele ser menor, lo cual incrementa el ingreso neto del trabajador.
Este cambio puede percibirse como un “aumento” indirecto de sueldo, aun cuando el salario nominal no se haya modificado. - Necesidad de recalibrar presupuestos de prestaciones y bonos
Si las empresas usan esquemas de compensación variable ligados a impuestos netos o a percepciones efectivas, deben revisar fórmulas y topes.
Un bono diseñado con parámetros de 2025 puede generar un impacto fiscal distinto en 2026, tanto para la empresa como para el trabajador. - Ajuste de sistemas de nómina y ERP
Los proveedores de software y las áreas de TI tienen que actualizar tablas internas, fórmulas de cálculo y pruebas unitarias antes de los primeros pagos del año.
Un error en la implementación puede traducirse en diferencias acumuladas, multas y recargos, especialmente considerando que la tasa de recargos por mora para 2026 aumentó a 2.07% mensual.
Emprendedores y pymes: oportunidades en la planeación fiscal
Los emprendedores y las pymes suelen ser los más vulnerables a cambios regulatorios porque no siempre cuentan con departamentos fiscales robustos.
Sin embargo, la actualización de tablas para 2026 puede convertirse en una ventaja si se integra a la planificación integral del negocio.
Qué puede hacer una pyme este año
- Revisar sueldos brutos y netos
Verificar con un simulador actualizado cuánto ISR se retendrá a cada colaborador y cómo se modifica su ingreso neto.
Esto permite comunicar con claridad al equipo qué parte de su mayor ingreso neto proviene de la actualización fiscal y cuál de ajustes salariales. - Calibrar incrementos salariales
Dado que la tabla ya está ajustada por inflación, las empresas pueden decidir incrementos nominales más enfocados en productividad y mercado laboral, y menos condicionados por efectos fiscales “artificiales”.
Al combinar mejor estructura salarial, deducciones permitidas y tabla actualizada, una pyme puede mejorar la competitividad sin disparar cargas tributarias. - Aprovechar herramientas digitales de control fiscal
El auge de plataformas de gestión contable y sistemas en la nube facilita la actualización automática de tablas, el cálculo de pagos provisionales y la presentación de declaraciones.
Esto es especialmente relevante para negocios digitales, agencias y emprendimientos de servicios que ya trabajan con infraestructura tecnológica avanzada, como en tu caso.
Sin “gran reforma fiscal”, pero con más fiscalización
Aunque las tablas ISR 2026 traen cierto alivio para muchos contribuyentes, la estrategia del gobierno apunta a una recaudación más intensa por la vía administrativa.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado que no se prevén nuevos impuestos en 2026, pero sí un énfasis en combatir evasión, ampliar la base y mejorar aduanas.
Esto implica que:
- El SAT utilizará cada vez más herramientas tecnológicas para cruzar información de facturas, nóminas y cuentas bancarias.
- Se reforzará la vigilancia sobre sectores históricamente informales o con alta elusión, lo que pone en la mira a negocios que todavía operan con esquemas híbridos.
- La correcta aplicación de las tablas ISR 2026 será un elemento adicional que la autoridad podrá revisar en auditorías electrónicas y revisiones de gabinete.
Para los emprendedores digitales y las pymes formales, esto es una oportunidad de diferenciarse mediante cumplimiento ejemplar y procesos transparentes, lo que a su vez mejora su elegibilidad para créditos y programas de apoyo.
Recomendaciones prácticas para empresas y emprendedores
A partir de lo anterior, hay varias líneas de acción concretas que vale la pena considerar en 2026:
- Actualizar de inmediato las tablas en nómina y sistemas internos
Asegúrate de que el software de nómina, ERP o las hojas de cálculo usan las tarifas vigentes para evitar retenciones erróneas. - Simular escenarios de sueldos y costos laborales
Corre simulaciones con los nuevos tramos para medir el impacto en el costo total de tu plantilla, contemplando bonos, prestaciones y reparto de utilidades. - Revisar la estrategia de compensación total
Considera esquemas de compensación flexible, prestaciones exentas y beneficios complementarios que mejoren el ingreso disponible sin incrementar innecesariamente la carga fiscal. - Fortalecer el control de pagos provisionales y declaraciones
Con una tasa de recargos por mora más alta, el costo de atrasarse es mayor; vale la pena calendarizar y automatizar recordatorios de pagos. - Aprovechar el discurso de “no nuevos impuestos” para invertir en formalización
El hecho de que no se plantee una reforma fiscal de gran calado en 2026 da un periodo de relativa estabilidad normativa ideal para regularizar estructuras, revisar contratos y fortalecer gobierno corporativo.
