Modalidad 40 del IMSS: quiénes serán afectados por las nuevas reglas y qué deben hacer

by Editorial

Los nuevos solicitantes enfrentarán restricciones para elegir su salario base de cotización y no podrán recurrir a nuevas inscripciones retroactivas. Quienes ya cuentan con un contrato conservarán las condiciones pactadas durante el periodo contratado, de acuerdo con la información disponible.

Los cambios en la Modalidad 40 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) obligan a miles de trabajadores a revisar sus planes de retiro. Las nuevas disposiciones establecen límites para determinar el salario con el que una persona puede incorporarse a este esquema y restringen la posibilidad de realizar nuevas inscripciones retroactivas, medidas que pueden modificar la estrategia de quienes buscan incrementar el monto de su pensión.

Vía: El Sol de Toluca

El impacto se concentra especialmente en los trabajadores que cotizaron durante años con un salario bajo y tenían previsto elevar su base de cotización antes de jubilarse. De acuerdo con los datos citados en la información original, actualmente existen alrededor de 798 mil pensiones vigentes asociadas a la Modalidad 40.

Aunque las personas que ya cuentan con una inscripción vigente conservarán las condiciones contratadas durante el periodo correspondiente, persisten dudas sobre los trámites que quedaron pendientes y las reglas que deberán aplicarse cuando concluya el contrato.

¿Qué deben hacer quienes ya pagan la Modalidad 40?

Las personas inscritas en la Modalidad 40 deben mantener sus aportaciones al corriente, conservar los comprobantes de pago y verificar cuánto tiempo les falta para solicitar su pensión.

De acuerdo con el acuerdo referido en la información original, las condiciones actuales se mantienen durante el periodo contratado y se reconocen las semanas y los salarios efectivamente cotizados y pagados para determinar los derechos pensionarios futuros.

Esto significa que una persona que lleva varios años realizando aportaciones con un salario base elevado no debe asumir que perderá automáticamente esas condiciones por la entrada en vigor de las nuevas reglas.

Sin embargo, es importante revisar la vigencia de su inscripción y evaluar su situación particular, considerando factores como la edad, las semanas cotizadas, el salario registrado y la fecha prevista para el retiro.

Cuando termine el periodo contratado o sea necesario iniciar una nueva inscripción, será indispensable confirmar qué disposiciones corresponden al caso. Por otra parte, quienes ya reciben una pensión no tendrán una reducción por el solo hecho de que entren en vigor las nuevas medidas.

Adrián Valero, cofundador de Júbilo, señaló la importancia de revisar la estrategia de retiro y analizar si resulta conveniente continuar con las aportaciones o iniciar el trámite de pensión.

¿Cómo cambian los requisitos para quienes quieren incorporarse a la Modalidad 40?

Uno de los principales cambios se relaciona con el salario base de cotización que pueden elegir los nuevos solicitantes.

Antes de las restricciones descritas, los trabajadores podían seleccionar una base de cotización superior a su último salario registrado, hasta un máximo de 25 Unidades de Medida y Actualización (UMA). La información original señala que ese límite equivalía a 89 mil 155.50 pesos mensuales en 2026.

Con las nuevas reglas referidas en el texto, el incremento permitido se limita al último salario base de cotización más una UMA diaria, sin dejar de respetar el mínimo previsto en la disposición.

Esta modificación puede representar una diferencia importante para quienes tenían ingresos registrados bajos y planeaban aumentar considerablemente sus aportaciones durante los últimos años antes de jubilarse.

“Con la nueva restricción, esa posibilidad prácticamente se elimina”, señaló Gerardo López Jiménez, especialista en pensiones y titular del Despacho Legsolu Abogados Pensionarios.

El experto recomendó que quienes todavía no presentan su solicitud calculen el posible monto de su pensión bajo las nuevas condiciones antes de comprometer recursos en el esquema.

Ejemplo: ¿cómo cambia el salario de cotización?

La diferencia puede observarse en el caso de un trabajador cuyo último salario base de cotización era de 500 pesos diarios.

Antes, podía contemplar una base considerablemente mayor, como 2 mil 500 pesos diarios, siempre que respetara los límites aplicables. Con la restricción descrita en la información original, el salario de referencia sería de 617 pesos diarios.

Por ello, quienes tenían previsto elevar su base de cotización deben revisar cuánto podrían recibir al pensionarse y comparar distintos escenarios antes de tomar una decisión.

¿Qué pasa si ya existe un contrato, pero el trámite sigue pendiente?

Los cambios también generan incertidumbre para quienes comenzaron su proceso de incorporación antes de la entrada en vigor de las nuevas reglas, pero todavía no completan todos los pasos administrativos.

El caso de Julia Sarmiento ilustra esta situación. Ella obtuvo un contrato de Modalidad 40 el 20 de agosto; sin embargo, cuando acudió a la ventanilla para recoger las órdenes de pago, el personal le informó que no había sistema.

Desde entonces, ha regresado en distintas ocasiones sin conseguir los documentos necesarios para completar el procedimiento. La situación le generó dudas sobre la validez de su contrato y sobre la posibilidad de continuar bajo las condiciones anteriores.

Ante este escenario, ella y su pareja buscaron asesoría especializada para conocer las alternativas disponibles y proteger los recursos destinados durante años a su retiro.

Para casos similares, Gerardo López Jiménez recomienda conservar el contrato, los comprobantes de las visitas y cualquier documento que permita acreditar la fecha de inicio del procedimiento.

También aconseja solicitar una respuesta formal del IMSS sobre el estado del expediente y la entrega de las órdenes de pago pendientes. Contar con evidencia documental puede ser relevante para aclarar la situación administrativa de cada persona.

Pensiones del IMSS: revisar semanas cotizadas e historial salarial

Quienes están próximos a jubilarse deben verificar su historial laboral antes de presentar la solicitud de pensión. Entre los aspectos fundamentales se encuentran las semanas cotizadas, los salarios registrados y la correspondencia entre los empleos que tuvo la persona y la información que aparece ante el IMSS.

Adrián Valero recomendó revisar las semanas reconocidas y comprobar que los registros patronales coincidan con la trayectoria laboral del trabajador.

Por ejemplo, si una persona identifica que una empresa en la que laboró no aparece en su historial, deberá aclarar la inconsistencia antes de iniciar el trámite, ya que las semanas reconocidas influyen en sus derechos pensionarios.

López Jiménez también aconsejó comparar diferentes escenarios de retiro y considerar la edad a la que se solicitará la pensión.

Para quienes pertenecen al régimen de la Ley del Seguro Social de 1973, el cálculo considera, entre otros factores, el promedio salarial de las últimas 250 semanas cotizadas, las semanas acumuladas y la edad al momento de pensionarse.

Por esta razón, continuar cotizando puede resultar conveniente en determinados casos, ya sea por la posibilidad de acumular más semanas o por el efecto del salario promedio. No obstante, el beneficio depende de la trayectoria laboral y de las condiciones específicas de cada trabajador.

¿Qué alternativas existen si ya no es posible aumentar el salario con Modalidad 40?

Las personas que no puedan elevar significativamente su base de cotización mediante la Modalidad 40 pueden analizar otras opciones para fortalecer su retiro.

Una alternativa es reincorporarse a un empleo formal con un salario real superior, siempre que corresponda a las condiciones efectivas de trabajo. Otra posibilidad es incorporarse al régimen obligatorio como persona trabajadora independiente, conforme a los requisitos aplicables.

Esta última modalidad contempla prestaciones médicas que no están incluidas en la Modalidad 40, por lo que es importante comparar los alcances de cada esquema antes de elegir.

También es posible realizar aportaciones voluntarias a una Afore para incrementar el ahorro destinado al retiro. Sin embargo, estas aportaciones no sustituyen el salario base de cotización utilizado para calcular una pensión conforme a la Ley del Seguro Social de 1973.

En este contexto, la decisión de continuar pagando la Modalidad 40, solicitar la pensión o explorar otras alternativas debe tomarse después de revisar el historial laboral, las semanas cotizadas, la edad y los recursos disponibles.

Antes de realizar cambios en la estrategia de retiro, conviene confirmar directamente con el IMSS las disposiciones vigentes y, cuando sea necesario, solicitar orientación especializada.

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