Acelera México la electromovilidad con conexiones de recarga

by Editorial

La infraestructura para vehículos eléctricos continúa expendiéndose a un ritmo sostenido a nivel nacional.

Por Milton Méndez

La transición hacia una movilidad más limpia y eficiente continúa ganando terreno en México. Durante el primer semestre de 2026, el país alcanzó un nuevo hito al superar las 60,000 conexiones de recarga para vehículos eléctricos, reflejo de un ecosistema que avanza de manera constante gracias a la inversión en infraestructura, la adopción de nuevas tecnologías y el crecimiento sostenido del mercado de vehículos electrificados.

De acuerdo la más reciente edición del Barómetro de la Electromovilidad, elaborado por la Electro Movilidad Asociación (EMA), la infraestructura nacional cerró el semestre con 60,932 conexiones, cifra que representa un crecimiento anual de 17.5 por ciento respecto a las 51,860 conexiones registradas durante el mismo periodo de 2025.

El incremento responde al fortalecimiento tanto de la red pública como de la infraestructura privada, dos componentes que se complementan para facilitar la adopción de vehículos eléctricos entre particulares, empresas, operadores logísticos y administradores de flotillas.

LA INFRAESTRUCTURA PÚBLICA GANA TERRENO

Uno de los indicadores más relevantes es el crecimiento de la infraestructura de acceso público. Al cierre de junio de 2026, México contaba con 4,653 posiciones públicas de carga, un incremento anual de 27 por ciento respecto a las 3,665 posiciones registradas un año antes.

De ese total, 3,061 estaciones corresponden a corriente alterna (AC) y 1,592 a corriente directa (DC), esta última diseñada para ofrecer recargas considerablemente más rápidas y favorecer los viajes de larga distancia.

Asimismo, el país suma 458 ubicaciones públicas con cargadores rápidos DC, una infraestructura que comienza a consolidar corredores de movilidad eléctrica entre ciudades y facilita el uso cotidiano de vehículos eléctricos sin depender exclusivamente de la carga residencial.

Este crecimiento ha sido impulsado por empresas especializadas como VEMO, Evergo, FAZT, Tesla y SynegyEV, integrantes de la EMA que han ampliado la cobertura de estaciones en distintas regiones del país.

La expansión de la infraestructura pública representa uno de los principales desafíos para la electromovilidad, ya que la disponibilidad de puntos de carga continúa siendo uno de los factores que más influyen en la decisión de compra de un vehículo eléctrico.

EL HOGAR SIGUE SIENDO EL PRINCIPAL PUNTO DE RECARGA

Aunque las estaciones públicas continúan creciendo, el mayor impulso proviene de la infraestructura privada. En el primer semestre del año se contabilizaron 56,279 conexiones privadas, equivalente a un crecimiento de 16.8 por ciento respecto al mismo periodo de 2025.

Dentro de este segmento destacan 45,238 cargadores instalados en viviendas, lo que confirma que el hogar continúa siendo el lugar preferido para abastecer vehículos eléctricos.

La razón es sencilla: la mayoría de los usuarios aprovecha las horas nocturnas para realizar la recarga mientras el automóvil permanece estacionado.

Según la Segunda Encuesta Nacional de Usuarios de Vehículos Eléctricos, citada por la EMA, nueve de cada 10 propietarios instalaron su cargador residencial con una inversión inferior a 25 mil pesos, una cifra que demuestra que este tipo de infraestructura resulta cada vez más accesible para los consumidores.

La red privada también integra 1,710 conexiones en agencias automotrices, 4,098 cargadores en sitios de acceso restringido y 5,233 conexiones en patios de flotillas empresariales, segmento que comienza a desempeñar un papel estratégico para empresas de logística, distribución y transporte corporativo.

CRECEN LAS VENTAS DE VEHÍCULOS ELÉCTRICOS

El desarrollo de infraestructura avanza de la mano del crecimiento del mercado automotriz electrificado. En lo que respecta al primer semestre de 2026 se comercializaron 53,430 vehículos eléctricos, híbridos conectables y eléctricos de rango extendido. De ese total, 22,236 fueron vehículos totalmente eléctricos, 31,063 híbridos conectables y 131 eléctricos de rango extendido.

Con estas cifras, el parque vehicular registrado por la EMA, desde su creación, alcanza 263,928 unidades, consolidando una tendencia que refleja la creciente aceptación de estas tecnologías entre consumidores y empresas.

El financiamiento también mostró un comportamiento positivo. En el acumulado del semestre se financiaron 3,508 vehículos eléctricos y 2,248 híbridos conectables, un indicador que confirma la creciente participación de instituciones financieras y arrendadoras en la transición hacia tecnologías de bajas emisiones.

UN RETO REGULATORIO

Pese al crecimiento observado, especialistas consideran que aún existen desafíos importantes para acelerar la adopción de la electromovilidad. Entre ellos destacan la simplificación de los procesos para instalar infraestructura de recarga y la actualización del marco regulatorio.

Para Eugenio Grandio, presidente de la Electro Movilidad Asociación, el siguiente paso consiste en eliminar barreras administrativas que retrasan la instalación de nuevos cargadores.

“México está construyendo una base cada vez más sólida para la electromovilidad. El crecimiento de la infraestructura pública y privada, junto con el aumento sostenido de las ventas, demuestra que esta transición ya forma parte de la movilidad cotidiana del país”, afirmó.

El directivo señaló que será necesario revisar mecanismos como la obligación de instalar medidores eléctricos independientes y agilizar las conexiones a la red eléctrica para facilitar el despliegue de nueva infraestructura.

BENEFICIOS QUE VAN MÁS ALLÁ DEL AUTOMÓVIL

El crecimiento de la electromovilidad no sólo impacta al sector automotriz, ya que los vehículos eléctricos y los viajes realizados con estas tecnologías evitaron la emisión de 28,505 toneladas de dióxido de carbono equivalente (CO₂e), contribuyendo a reducir la huella ambiental del transporte.

Además del beneficio climático, la expansión de la infraestructura impulsa nuevas inversiones, fortalece la innovación tecnológica, genera oportunidades para empresas especializadas en energía y servicios, y abre espacios para el desarrollo de nuevos modelos de negocio vinculados con la movilidad inteligente.

Los resultados del Barómetro de la Electromovilidad muestran que México comienza a consolidar las condiciones necesarias para avanzar hacia un sistema de transporte más sostenible.

El crecimiento simultáneo de la infraestructura pública y privada, el aumento de las ventas de vehículos eléctricos y la participación de empresas, instituciones financieras y autoridades evidencian que la electromovilidad dejó de ser una tendencia de nicho para convertirse en una realidad que transforma la industria automotriz nacional.

El reto ahora será mantener el ritmo de expansión, fortalecer la red de recarga rápida, actualizar la regulación y generar condiciones que permitan que un mayor número de personas y empresas incorporen tecnologías eléctricas a su movilidad cotidiana. De lograrlo, México no sólo reducirá emisiones contaminantes, sino que también fortalecerá su competitividad dentro de una industria global que avanza, de manera irreversible, hacia la electrificación.

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