¿Cómo impulsar la transición energética sin afectar la competitividad de las empresas? Para Raúl Chaparro Romero, presidente de la Asociación de empresarios y Ciudadanos de México (Asecem), la respuesta comienza con una premisa: establecer reglas claras.
Por: Miltón Méndez
En entrevista realizada desde las oficinas de la Asecem, en Tlalnepantla, Estado de México, Chaparro Romero asegura que el sector productivo está dispuesto a sumarse a las políticas ambientales, siempre y cuando existan reglas claras y acompañamiento técnico.
“Yo estoy de acuerdo, por supuesto, en tener un planeta más limpio, en poner nuestro granito de arena para tener parques y zonas industriales en las mejores condiciones. Pero necesitamos que las autoridades nos indiquen cómo hacerlo y que exista seguimiento”.
Explica que muchos parques industriales cumplen con requisitos de uso de suelo y regulaciones ambientales. Sin embargo, en la práctica todavía enfrentan procesos burocráticos que retrasan inversiones y generan incertidumbre.
“Hay ocasiones en que un parque industrial ya cuenta con el uso de suelo correspondiente y, aun así, algunos municipios vuelven a solicitar documentos que ya existen. Eso genera retrasos innecesarios.”
Desde su perspectiva, la sostenibilidad no puede limitarse a campañas aisladas o actividades simbólicas.
“No basta con sembrar un árbol y tomarse la fotografía. Lo importante es dar seguimiento, establecer programas permanentes y medir resultados”, comenta.
En su opinión, cuando las políticas públicas cambian constantemente o no existe seguimiento institucional, las empresas terminan perdiendo incentivos para continuar invirtiendo en proyectos ambientales.
“Si no existe un seguimiento de los procesos que las empresas implementan para mejorar el medio ambiente, difícilmente podremos avanzar”, enfatiza.
TECNOLOGÍA VERDE: UNA OPORTUNIDAD PARA EL ESTADO DE MÉXICO
Raúl Chaparro considera que la adopción de nuevas tecnologías representa una oportunidad importante para fortalecer la competitividad industrial del Estado de México. No obstante, insiste en que la innovación requiere acompañamiento institucional.
“Las empresas sí están dispuestas a invertir, pero necesitan certeza jurídica, asesoría técnica y reglas claras. Cuando eso existe, el empresario responde”, explica.
Desde su perspectiva, la incorporación de tecnologías limpias también debe extenderse a otros ámbitos de la vida cotidiana. Y utiliza como ejemplo el sistema de verificación vehicular: “Muchas veces pareciera que el objetivo es recaudar recursos y no reducir emisio nes. Hay vehículos nuevos que prácticamente no contaminan y, aun así, pasan por procesos que terminan convirtiéndose únicamente en un trámite”.
Asu juicio, las políticas ambientales deben diseñarse pensando en los resultados y no únicamente en el cumplimiento administrativo.
LA GESTIÓN DEL AGUA, UNA PRIORIDAD
Otro de los temas que más preocupa al Presidente de la Asociación de Empresarios y Ciudadanos de México es el manejo del agua. Considera que el país continúa desaprovechando oportunidades para captar agua pluvial, y reutilizarla en procesos industriales y urbanos.
“Estamos desperdiciando mucha agua y seguimos sin desarrollar infraestructura suficiente para reutilizarla. Ahí también existe una enorme oportunidad para innovar”, comparte con Mundo Ejecutivo Estado de México.
Recuerda que diversos proyectos de captación de agua han demostrado ser técnicamente viables; sin embargo, muchos no prosperan por falta de continuidad gubernamental.
COMPETITIVIDAD Y SOSTENIBILIDAD DEBEN AVANZAR JUNTAS
Para Chaparro Romero, uno de los principales errores consiste en presentar la protección ambiental como un obstáculo para el desarrollo económico. Y sostiene que ambos objetivos pueden fortalecerse mutuamente.
“Las empresas quieren ser más competitivas, pero también quieren contaminar menos. Una cosa no está peleada con la otra. Lo que hace falta son políticas públicas que generen confianza y permitan planear inversiones de largo plazo”.
Con esa visión, agrega que el Estado de México tiene condiciones para convertirse en un referente nacional en materia de desarrollo industrial sostenible, siempre que exista una coordinación más estrecha entre autoridades, iniciativa privada y sociedad.
«Es importante el conocimiento que tengamos y estar consciente que debemos tener un planeta más limpio cada día”
“LA COMUNICACIÓN ENTRE GOBIERNO Y EMPRESARIOS ES LA BASE DEL DESARROLLO”.
Para el entrevistado, la transición hacia un modelo de desarrollo más sostenible no depende únicamente de nuevas leyes o mayores inversiones. La clave, asegura, está en construir una relación permanente entre autoridades, empresarios y ciudadanos, basada en el diálogo, la planeación y la confianza.
Desde su perspectiva, “tenemos que trabajar de la mano empresarios, ciudadanos y gobierno. No basta con emitir una regulación, debe existir comunicación y seguimiento para que realmente funcione.”
Explica que el sector empresarial no se opone a las normas ambientales. Lo que solicita es certidumbre para cumplirlas sin poner en riesgo la operación de las empresas, ya que, “si hoy tenemos una reglamentación y mañana cambia completamente, eso genera incertidumbre. Las empresas necesitan estabilidad para planear inversiones y cumplir con las disposiciones ambientales”.
CONOCIMIENTO TÉCNICO PARA TOMAR DECISIONES
Uno de los mensajes que más repite durante la conversación es la necesidad de que los cargos públicos relacionados con desarrollo económico, medio ambiente y movilidad sean ocupados por perfiles especializados.
“No cualquiera puede dirigir un área técnica. Quien toma decisiones sobre desarrollo urbano, medio ambiente o regulación debe tener la preparación necesaria para entender los problemas y ofrecer soluciones”.
A su juicio, contar con funcionarios especializados permitiría agilizar trámites, fortalecer la mejora regulatoria y generar una relación más cercana con el sector productivo.
PYMES, LAS MÁS VULNERABLES
Raúl Chaparro Romero advierte que las pequeñas y medianas empresas suelen ser las primeras afectadas cuando existen obras públicas, modificaciones regulatorias o decisiones administrativas que no son comunicadas con oportunidad.
Como ejemplo menciona las afectaciones registradas en corredores comerciales de Naucalpan y Tlalnepantla, donde diversos negocios enfrentaron pérdidas debido a cierres viales y trabajos de infraestructura.
“Hubo empresas que dejaron de recibir clientes porque nunca fueron informadas de las obras. Algunas lograron resistir, pero muchas otras tuvieron que cerrar. Cuando una microempresa cierra no sólo pierde el propietario, también pierden los trabajadores, las familias y la economía local”, nos cuenta.
LA COMPETITIVIDAD TAMBIÉN DEPENDE DEL MEDIO AMBIENTE
Aunque reconoce que el Estado de México mantiene un papel fundamental dentro de la economía nacional, considera que aún existen importantes áreas de oportunidad para fortalecer su competitividad mediante políticas ambientales eficientes.
Explica que municipios con alta actividad industrial y comercial aportan una parte significativa del Producto Interno Bruto estatal, por lo que cualquier decisión pública debe construirse en coordinación con el sector empresarial: “Necesitamos autoridades que conozcan cómo funciona la industria, que escuchen las propuestas de quienes generan empleo y que trabajen junto con nosotros para encontrar soluciones”.
COMBATIR LA CORRUPCIÓN PARA IMPULSAR LA INVERSIÓN
Otro de los temas abordados durante la entrevista es la necesidad de fortalecer la transparencia en los procesos administrativos: “Cuando una empresa realiza una inversión importante, todo debe resolverse conforme a la ley. La transparencia genera confianza y la confianza atrae inversión”.
Afirma que reducir la discrecionalidad en trámites y permisos permitiría acelerar proyectos productivos y fortalecer la competitividad del Estado de México.
A pesar de las críticas que formula hacia distintos procesos administrativos, insiste en que el objetivo no debe ser la confrontación entre sectores, puesto que es indispensable construir una agenda común que permita aprovechar el potencial económico de la entidad.
“Más que señalar problemas, debemos presentar propuestas. México necesita que empresarios, ciudadanos y gobierno trabajemos juntos para construir soluciones”.
Reconoce que las autoridades elegidas democráticamente deben contar con el respaldo de la sociedad para impulsar políticas públicas eficaces: “Podemos tener diferencias, pero todos vivimos en el mismo estado y queremos que le vaya bien. Lo importante es encontrar coincidencias para avanzar”.
UNA VISIÓN DE LARGO PLAZO
Finalmente, quien encabeza la Asociación de Empresarios y Ciudadanos de México refuerza la idea de que la transición energética y el desarrollo sostenible en la entidad mexiquense no serán posibles sin una visión estratégica que trascienda los periodos de gobierno.
“El Estado de México tiene todo para ser más competitivo. Tenemos industria, talento y capacidad empresarial. Lo que hace falta es coordinación, continuidad y decisiones técnicas que permitan construir un desarrollo verdaderamente sostenible”, concluye.
La Asociación de Empresarios y Ciudadanos de México (Asecem), que lidera Raúl Chaparro Romero, se conforma de un grupo de empresarios que une esfuerzos, experiencia y conocimientos con la transparente intención de colaborar en la mejora actual y futura del desarrollo empresarial, comercial y profesional de todos sus asociados.
